El mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, y su par ruso, Dmitry Medvedev, acordaron en el Kremlin construir la primera estación de energía nuclear en Venezuela. Y la Casa Blanca reaccionó diciendo que vigilarán «muy de cerca» a esa nación suramericana. El presidente estadounidense, Barack Omaba, dijo por intermedio de su portavoz que confía en Rusia y espera que Venezuela se acoja a las responsabilidades internacionales.

Días antes de emprender su vista oficial a Rusia, el presidente Chávez anticipó que buscaría un acuerdo nuclear con el gobierno ruso y aclaró que “aunque está de más decirlo, lo voy a decir: es con fines pacíficos”.

Medvedev también insinuó que algunas naciones podrían disgustarse con este acuerdo.

“Un acuerdo en la esfera atómica ha sido afirmado. Ya sé que estremecerá a alguien. El presidente (Chávez) me dijo que habrá estados que tendrán diferentes tipos de emociones sobre esto, (pero) me gustaría subrayar que nuestras intenciones son claras y abiertas: queremos que nuestro socio, la República Bolivariana de Venezuela, tenga un rango completo de opciones en energía, tener independencia energética”, dijo Medvedev.

Por su parte en presidente venezolano argumentó que aunque su país es libre y soberano, dentro de sus objetivos nucleares no está la fabricación de bombas.

“No se alarmen que vamos a hacer bombas nucleares. No, nosotros no vamos a hacer bombas atómicas”, detalló Chávez.

Según el líder de la revolución bolivariana en Venezuela, su país utilizará la energía nuclear para la generación de electricidad, como alternativa a otras fuentes de energía más contaminantes.

«Vigilaremos a Venezuela muy, muy de cerca», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley y que deben seguir las normas del  Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). «Cualquier actividad o nuevo programa nuclear debe realizarse según el acuerdo de no proliferación, de seguridad, e incluir las salvaguardas de la OIEA».

Crowley añadió que cualquier nación tiene derecho a desarrollar su energía nuclear, incluyendo a Venezuela y Rusia, pero con responsabilidades ante la comunidad internacional.