Luz Burgos llena un documento ante la mirada de Debra Huffer en el Centro para Envejecientes Catherine Sheridan de Caridades Católicas. Fotos Javier Castaño

“Me vacuné y no pasó nada, no me ha dado nada y me siento muy bien”, dijo Luz Burgos en el Centro para Adultos MayoresCatherine Sheridan de Jackson Heights, Queens. “La vacuna es un regalo muy lindo de la vida”.

Burgos añadió que respeta a las personas que no quieren vacunarse contra el Coronavirus, pero quiere decirles que la vacuna salva vidas. Burgos también recomienda que todos debemos seguir vistiendo tapabocas.

Este centro pertenece a Caridades Católica que posee 17 lugares para atender a las personas de la tercera edad en Brooklyn y Queens. Debra Hoffer es su directora de funcionamiento. Caridades Católicas está trabajando con la ciudad de Nueva York en una campaña de vacunación dirigida a los adultos mayores.

“Nuestro objetivo es vacunar la mayor cantidad de adultos posible y estamos muy orgullosos de nuestra sociedad con el Departamento para Adultos Mayores de la ciudad de Nueva York”, dijo Hoffer. “No existe obstáculo alguno para vacunarse”.

La vacuna no tiene costo o impedimento alguno. El estatus migratorio tampoco es un inconveniente.

La vacuna contra el Coronavirus es administrada en el Centro para Envejecientes Catherine Sheridan, ubicado en el 35-24 de la calle 83. Además, la ciudad ha instalado una unidad móvil o bus a las afueras del centro para vacunar a cualquier persona que lo requiera.

Bevene Foote es la enfermera encargada de este centro móvil que cuenta con el apoyo de jóvenes que distribuyen información en el vecindario.

“Hay desinformación y muchos tabús con respecto a la vacuna, como que agranda los senos, produce infertilidad y agranda la cabeza”, dijo Foote. “Todo esto es falso y las personas deben de informarse y educarse, hablando con los doctores y estudiando las recomendaciones del Centro para el Control de Enfermedades CDC”.

A la izquierda, la enfermera Bevene Foote al frente de la unidad móvil de vacunación contra el Coronavirus. Foto Javier Castaño

Este centro reinició sus actividades el pasado 18 de junio y volvió a servir almuerzos el pasado 12 de julio. Para evitar el contagio sólo utilizan el 25 por ciento de su capacidad.

“La gente está regresando poco a poco y ahora estamos sirviendo alrededor de 80 almuerzos”, dijo Mariana Ortiz, gerente de este programa. Caridades Católicas es el mayor proveedor de comida y vivienda en la ciudad de Nueva York.

Lorraine Cortés-Vásquez, al fondo, acompañando al alcalde Bill de Blasio. Foto Alcaldía NYC

“¡Mientras la cuidad continúa reabriendo, la pandemia aún no ha terminado! Ya se han superado muchas barreras de la vacunación.  La información, el apoyo y el acceso a las vacunas están ampliamente disponibles para todos los neoyorquinos. Ahora depende de cada uno de nosotros cuidar de nosotros mismos y a nuestros seres queridos. Nadie se vacunará por usted”, dijo Lorraine Cortés-Vázquez, Comisionada del Departamento para las Personas Mayores de la Ciudad de Nueva York.

Esta ciudad ha reforzado su campaña para que las personas se vacunen, especialmente quienes acuden a los centros para envejecientes. “Es una prioridad para seguir combatiendo esta pandemia”, dijo el alcalde Bill de Blasio. Las personas de la tercera edad también pueden llamar al 311 para que sean vacunados en sus hogares.

En esta ciudad se está planeando la realización de varios conciertos al aire libre y los empleados de los hospitales tendrán que vacunarse contra el Coronavirus o hacerse una prueba médica cada semana con el fin de seguir trabajando.

El nivel de contagio es muy bajo, por debajo del uno por ciento, pero la variante Delta del Coronavuris está aumentando, especialmente entre los no vacunados y esto tiene a alas autoridades en alerta.

Se estima que el 25% de los adultos mayores en la ciudad de Nueva York no se han vacunado.