Matthew Polo salió campeón de la categoría masculina en el torneo de City Parks Foundation y que se realizó en Flushing, en la previa al US Open. Fotos Marcela Alvarez

Por Marcela Álvarez  –

La pandemia del coronavirus posicionó al tenis como el deporte ideal para el llamado “distanciamiento social”. Su popularidad aumentó notablemente durante la emergencia sanitaria y esa tendencia, dicen los expertos, seguirá en aumento.

Michael Dowse, presidente de la United States Tennis Association (USTA), organismo referente del tenis en EEUU y organizador del US Open, dijo recientemente que este deporte es “ideal y muy fácil para lograr el distanciamiento social porque no requiere contacto de persona a persona”. Tiene razón.

Mientras la fiesta del US Open regresó a Flushing Meadows, con los fans, las estrellas y las nuevas figuras, las celebridades, las luces, el glamour, las burbujas del Moët & Chandon, muy cerca hay otro jolgorio: el del tenis amateur. Hoy, es el pasatiempo preferido de muchos inmigrantes que se acercaron a la raqueta y no la soltaron más. De hecho, más de uno dejó el fútbol, aunque parezca increíble.

Lo notamos en varios parques de la ciudad pero especialmente en Queens. Son muchos los hispanos que juegan en Astoria Park, Flushing Meadows-Corona (sede del Open), Forest Park, Flushing Fields, Juniper Park, entre otros.

En ese contexto, destaca la comunidad tenística en Travers Park de Jackson Heights. Nació a mediados del 2015. Quizás antes. Un día, el patio de recreo de la Garden School se convirtió en zona alegre para los primeros peloteos. Se instalaron nets y se marcaron las líneas de dos canchas. Todo muy artesanal.

Y así, bajo las escaleras de incendio de los edificios adyacentes, el ruido de los autos y el truck de los helados, de las clases de zumba, de los paseantes en bicicleta, la picadita de fútbol y el volleyball, de familias que salen a disfrutar tras el largo encierro por la pandemia, hay un espacio para el tenis.

Eso, unido al corredor peatonal en que se convirtió la avenida 34, han convertido a este barrio de Queens en un sitio para el tenis comunitario.

TENIS EN JACKSON HEIGHTS

Enrique Santander y Luis Valverde son dos de los más asiduos tenistas en Travers Park. Las horas se les pasan sin darse cuenta. Son inmigrantes, trabajadores “blue collar” que un día descubrieron el tenis y se enamoraron. Dicen que es como una adicción.

Santander es paraguayo y tiene 17 años en Nueva York. Jugó fútbol profesional en el glorioso club Olimpia. “Hoy en día me gusta más el tenis que el fútbol. Me relaja”, dijo mientras posa su Wilson en la banca. Observa en silencio a sus compañeros.

Santander es de los mejores jugadores en Travers Park, y también a veces las hace de coach. Una de sus estudiantes es Mónica (no quiso dar su apellido), una joven madre colombiana que empezó de cero y en menos de un año ha mejorado notablemente. “Mírala ahora, ya juega partidos. Me pone contento, a menudo jugamos juntos dobles. Su hijo y esposo también juegan bien, especialmente el niño ”, dijo Santander, padre de dos hijos que viven en Asunción.

Fanáticos del tenis, Luis Valverde y Enrique Santander juegan en Travers Park de Jackson Heights.

-Victoria Ríos vive en South Ozone Park con su mamá.

De su lado, Valverde señaló que “hace como cinco años cambié el racquetball por el tenis. Iba al gimnasio de BQE, pero cuando descubrí el tenis, y empecé a jugar aquí, fue lo mejor que hice”. Una tarde canicular de agosto este hombre de rasgos duros mostraba orgulloso su flamante raqueta Yonex. “Es más pesada que la Babolat”, dijo. Valverde ya habla de raquetas y encordados como si hubiera jugado tenis toda su vida. Dice que tomó clases en la USTA, “ahi me enseñaron las técnicas básicas, como agarrar el grip, como pararte, y esas cosas. También tomé clases con un coach ecuatoriano en Flushing Fields”, dijo.
Otros asiduos son Linda Torres y su esposo Orlando, “Papo” (instructor de Cunningham Park), Fernando, Verónica, José, por citar algunos. Todos viven en Jackson Heights.
(Muchos no dieron su apellido) A ellos se les unen jugadores de otras etnias —orientales principalmente.
Para que el tenis siga creciendo en la zona, piden de favor a las autoridades y/o concejales del sector que ayuden a mejorar las canchas. La realidad es que juegan sobre concreto duro, lo que genera dolores en los pies, rodillas, se gastan muy rápido los sneakers, etc.“Nos gustaría que nos ayuden a tener canchas reglamentarias. Ahora mismo las canchas necesitan una mano de pintura, mejores nets, una superficie más suave, porque el cemento te daña las rodillas. Tampoco hay un lugar para tomar refrescos y baños públicos y eso para las mujeres es más complicado”, lamentó Valverde.
A los que llegan tarde y no encuentran cancha, les toca ir a la pared de handball que está en la calle 77 y 34th Ave.

“Hago un llamado a que más latinos prueben el tenis. No es tan caro como parece. En Latinoamérica sí lo es, pero en Nueva York lo podemos hacer y especialmente los que vivimos en Queens, sí podemos disfrutarlo. Hasta el US Open se juega aquí”, concluyó Valverde. Se despidió porque lo esperaba otro set de dobles.


APOYO DE CITY PARKS FOUNDATION

Con el auspicio de BNP Paribas y Lacoste, en el verano niños y jóvenes de la ciudad —de 8 a 17 años— reciben clases dos veces por semana. Los más destacados son invitados a participar en las clases de invierno. “Es un gran programa de tenis gratis que de otra forma no podrían costeárselo”, dijo Ronaldo Salomón, originario de Costa Rica y quien tiene muchos años como entrenador en New York. Este ex jugador de fútbol reconoce que la número cinco siempre “será primera y eso no creo que cambie. Pero el tenis ha crecido mucho entre los niños hispanos y eso nos da mucho gusto”, señaló durante una pausa de sus clases en Manhattan.

El programa de City Parks Foundation, con el auspicio de Lacoste, ofrece clases gratis de tenis a chicos de bajos recursos.

Un producto de City Parks es Matthew Polo, de tiene 17 años. Juega desde los 10 y vive en New Rochelle, Westchester, con sus padres y hermana Leslie, jugadora también. Hijo de peruanos, Polo ganó el torneo masculino ACES de City Parks Foundation que se jugó en Flushing, en la antesala del US Open. “Estoy muy feliz, me costó ganar”, dijo, mientras recibía el abrazo cálido de su familia.  También participaron Victoria Ríos, William Santiago y Carlos Muñoz.
Ríos tiene 13 años y juega desde 2016. Vive en South Ozone Park. En el torneo ACES ganó dos partidos y perdió dos.
“Victoria seguirá practicando tenis sin descuidar los estudios. Le encanta el tenis, ojalá se gane una beca para la universidad. Quiere ser científica, le gusta todo lo que es medicina”, dijo su mamá Victoria Li.
Días antes del US Open, Ríos tuvo el gusto de conocer a María Camila Osorio Serrano, campeona juvenil del Open 2019 mientras entrenaba en las canchas públicas de Flushing. La colombiana, muy atenta y simpática, le dio varios consejos. También conoció a la bielorrusa Aryna Sabalenka, número dos del mundo. De la emoción, Ríos se quedó sin habla.
Por ahora, estos chicos hispanos juegan tenis, se divierten y aprenden sobre el compañerismo y la sana competencia. Quizás alguno/a de ellos algun día juegue el US Open. Los sueños, a veces, se vuelven realidad.