Mauricio Hernández.

Paulina Pabendorf, a sus 80 años, bailaba salsa como una adolescente. El accidente en el que se fracturó las dos piernas hace varios años la dejó en un caminador de por vida; pero esto no ha sido ningún impedimento para que Pabendorf estuviera bailando toda la tarde en Paraíso Tropical, el local en Queens donde las personas mayores acuden el último fin de semana de cada mes a bailar dentro del programa ‘Domingo del Recuerdo’, organizado por el Centro Cultural Latinoamericano de Queens, Inc (LACCQ).

 se agacha para impresionar con sus movimientos.

Paulina Pabendorf se agacha para impresionar con sus movimientos de baila en Paraíso Tropical.

“En Chile bailaba tango, milonga, bals, pero en Nueva York aprendí a bailar cumbia, salsa, merengue. Vengo aquí una vez al mes, pero como me gusta tanto, voy todas las semanas hasta la 180 y Broadway a bailar”, dijo emocionada Pabendorf, quien vive en Nueva York desde hace 50 años con sus hijos, nietos y bisnietos. “Soy ciudadana estadounidense, vivo feliz en Queens y no voy a Chile desde hace 40 años”.

La cara de felicidad de Pabendorf, que lleva seis años ininterrumpidos acudiendo ‘sagradamente’ cada domingo a bailar, era la de la mayoría de las personas mayores que acudieron el fin de semana pasado a la ‘Celebración de la Primavera’ en Corona.

“Los domingos se ponen lindos para divertirse. Se emocionan, son como adolescentes. Y hasta se quitan las parejas, pues hay más mujeres que hombres”, dijo Bibiana Parecki, encargada de Relaciones públicas de LACCQ, quien estuvo animándolos toda la tarde.

“No hay nada que nos haga más felices, que verlos felices a ustedes”, dijo esta voluntaria que también es profesora especial de Educación en el John F. Kennedy Jr. School en Elmhurst. El baile comienza a las 2:30 pm. y termina a las 5:00 pm. “Es la parte más difícil, parar la música, porque ninguno se quiere ir”, dijo Parecky.

Ana y Felipe, una pareja de Filipinos, se acercó al DJ para pedir un bolero. Y saltaron felices a la pista. Bailaron con estilo, elegantemente vestidos, y poco a poco se fueron sumando más parejas, en su mayoría de origen latinoamericano. “Nosotros llevamos el ritmo en la sangre. Yo soy nieta de española”, dijo Ana al finalizar la exhibición, pues bailaban para las cámaras.

Ernesto Adame y su señora Lucia, que llegaron hace 30 años a Nueva York desde Colombia, acuden al programa desde que fue creado hace 22 años por Nayibe Núñez-Berger. “Los domingos los abuelos se ponen bellos para ir a misa y luego no tienen a donde ir”, dijo Nuñez-Berger, señalando a la pareja colombiana: “Ellos vienen desde el primer día que se creó el programa”.

El Paraíso Tropical está localizado en el 102-11 de la 42 Ave., en Corona, Queens.