El presidente Trump en el Foro Económico Mundial habló de “grandeza” de Estados Unidos y de acuerdo con la OTAN para tomarse Groenlandia, además de no implementar nuevas tarifas a naciones europeas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles un acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre Groenlandia, que será “muy bueno para Estados Unidos y todos los países de la OTAN”, y suspendió la amenaza de aranceles a partir del 1 de febrero contra ocho países europeos.

En una publicación en su red social Truth Social, Trump anunció asimismo “conversaciones adicionales” sobre el sistema de defensa antimisiles “Golden Dome” en lo que respecta a Groenlandia y añadió que se facilitaría más información a medida que avancen las conversaciones.

“Tras una reunión muy productiva que he mantenido con el secretario general de la OTAN, hemos establecido el marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región ártica. Esta solución, si se lleva a cabo, será muy beneficiosa para los Estados Unidos de América y para todos los países de la OTAN”, señaló.

Explicó que, “sobre la base de este entendimiento”, no impondrá los aranceles que estaban previstos que entraran en vigor el 1 de febrero con los que amenazaba a ocho países europeos, entre ellos Alemania, Francia y Dinamarca, que participaron en maniobras militares en esa isla ártica.

Precisó que el vicepresidente, JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, además de las personas que sean necesarias, “se encargarán de las negociaciones” y le “informarán directamente”. DW

DISCORDIAS CON LIDERES EUROPEOS

Donald Trump publicó en su red social Truth Social la noche del lunes (19.1.2025) un mensaje privado de Emmanuel Macron . Además lo humilló ante la prensa, diciendo que “nadie lo quiere, porque dejará pronto el cargo”.

Macron respondió con ironía el martes en la inauguración del Foro Económico Mundial en Davos: “Vivimos en una época de paz, estabilidad y previsibilidad”. Durante su discurso habló de una Europa que debía reafirmarse e insistió en no hay espacio hoy para un “nuevo colonialismo”.

Señales militares a los aliados

Apenas días antes, varios socios europeos de la OTAN, entre ellos, Francia reaccionaron a la crisis de Groenlandia. Por invitación de Dinamarca, París desplegó tropas de montaña en la capital groenlandesa, Nuuk. Al mismo tiempo, París quiere abrir un consulado general en Nuuk. La presencia de Francia en la región es una respuesta directa al agresivo plan de Trump para someter a Groenlandia al control estadounidense.

El tono agresivo de Washington está, desde luego, endureciendo el tono de la política exterior francesa. En su discurso a las fuerzas armadas, a finales de la semana pasada, Macron empleó un lenguaje marcial: “Para ser libre, hay que ser temido, y para ser temido, hay que ser poderoso”.

Un apretón de manos y la ofensiva del encanto

Cuando, en mayo de 2017, el presidente estadounidense Trump recibió por primera vez al recién elegido presidente Macron en la Casa Blanca, el francés ya hizo una demostración de fuerza, resistiendo al dominante apretón de manos de Trump durante casi un minuto.

Al mismo tiempo, Macron lo invitó a su primera fiesta nacional el 14 de julio en París, con cena incluida en la Torre Eiffel. Macron recurrió deliberadamente a la hospitalidad diplomática para convencer a Trump de la importancia de la cooperación internacional y para posicionar a Francia como un país para tender puentes.

Protesta contra el nacionalismo

Pero la relación entre ambos líderes se fue deteriorando. Una muestra de ello tuvo lugar el 11 de noviembre de 2018, el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, cuando Macron habló en presencia de Trump sobre los peligros del nacionalismo. Trump pudo haberlo interpretado como una crítica a su estrategia de “Estados Unidos Primero”.

También cuando el presidente francés dijo en 2019 que la OTAN estaba “en estado de muerte cerebral”, causando revuelo internacional. Esta declaración, durante una entrevista, iba dirigida a Trump y a su comportamiento. Francia quiso así forzar un debate. ¿Cuánto tiempo puede Europa depender de un socio que cuestiona abiertamente sus compromisos?

Manifestantes en Groenlandia, Nuuk.
Protestas frente al consulado estadounidense contra los planes de Trump para Groenlandia en la capital, Nuuk. Imagen: Evgeniy Maloletka/AP Photo/dpa/picture alliance

Groenlandia: ¿un momento decisivo?

Tras la segunda elección de Trump a la Casa Blanca, ya en la primavera de 2025, el tono en las relaciones transatlánticas se volvió cada vez más tenso. Francia fue duramente criticada por la política arancelaria de Trump, después de que Macron defendiera una vez más un impuesto digital europeo coordinado.

Francia y la UE reaccionaron con una retórica dura y prepararon contramedidas. Macron declaró entonces que Europa “no se dejaría dominar sobre cómo ejerce su soberanía fiscal”.

El martes pasado en Davos, el presidente francés se refirió al instrumento anticoerción de la UE contra el chantaje económico, que permite contramedidas como aranceles o restricciones de acceso al mercado. En el debate político se le conoce como “bazuca comercial”.

La debilidad de Macron

La demostración de fuerza de Macron en política exterior contrasta con su situación en Francia. Su Gobierno no ha logrado hasta ahora la aprobación parlamentaria del presupuesto para 2026. Macron también necesita asegurar mayorías para sus políticas en Europa.

Entretanto, Macron está a favor de la “bazuca” europea, el canciller alemán, Friedrich Merz, firme defensor de la alianza transatlántica, en cambio, prefiere centrarse más en la desescalada de la crisis de Groenlandia. Mientras el presidente francés habla de “chantaje económico” y exige aranceles, el canciller insta a la “prudencia” y espera rescatar a Trump del abismo diplomático mediante negociaciones. De este modo, Berlín y París vuelven a competir por el liderazgo en Europa.

Jacob Ross, experto en Francia del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores (DGAP), considera que “Emmanuel Macron siempre reacciona ante Trump”. Y el problema es que ni él ni ningún líder europeo han logrado establecer una agenda con ritmo propio y no solo limitarse a responder a las últimas provocaciones de Washington. DW