El brote de sarampión ha terminado en la ciudad de Nueva York. Así lo declaró el alcalde Bill de Blasio y la comisionada del departamento de salud, doctora Oxiris Barbot. La emergencia por el sarampión fue declarada el pasado 9 de abril luego de brotes en algunos vecindarios de Brooklyn.

Oxiris Barbot, comisionada de salud de la ciudad de Nueva York hablando sobre la culminación del brote de sarampión. Foto Chae No/DOHMH

“Terminar con este brote de sarampión se debió a la colaboración de organizaciones comunitarias y líderes judíos porque impulsaron a la gente a que se vacunara”, dijo el alcalde de Blasio. “Esta semana que estamos regresando a la escuela nos mantenemos vigilantes para mantener a salvo a nuestros niños y a la comunidad”.

La ciudad gastó 6 millones de dólares y desplazó a 500 funcionarios para controlar el brote de sarampión. Se distribuyó material informativo y se llamó a miles de personas en inglés y yiddish (idioma judío). Se visitaron clínicas, escuelas públicas y se usaron los medios de comunicación, incluyendo las redes sociales, con el fin de terminar con el brote de sarampión.

“El sarampión es una enfermedad que se contagia con mucha facilidad y nuestra mejor defensa es la vacuna, respondiendo de la manera como lo hicimos en la ciudad de Nueva York”, dijo la comisionada Barbot. “Estamos agradecidos con los neoyorquinos que dijeron la verdad sobre la importancia de la vacuna para proteger a sus amigos y vecinos”.

Desde que comenzó el brote en octubre del año pasado, el departamento de salud de la ciudad de Nueva York vacunó a 5,000 personas. En este periodo de tiempo, 645 personas fueron diagnosticadas con sarampión. Un total de 52 personas fueron hospitalizadas y 16 fueron atendidas en la unidad de cuidados intensivos. La mayoría de los casos, el 72%, ocurrió en Williamsburg, Brooklyn, donde vive la comunidad judía y existe la tendencia a no aceptar las vacunas.

La amenaza aún permanece puesto que hay brotes en Europa e Israel, además de algunos países en Suramérica, Africa y Asia. Se recomienda visitar un doctor antes de viajar a esta zonas y vacunar a los menores de edad.

En Nueva York las personas pueden llamar al 311 para obtener mayor información o conocer los lugares en donde se aplica la vacuna contra el sarampión.