
Ramona Torres ha contribuido al crecimiento de la comunidad dominicana en Nueva York. Foto cortesía
Por QueensLatino. —
Lo que comenzó como una celebración familiar terminó convirtiéndose en un proyecto cultural que ha marcado la vida de decenas de jóvenes dominicanos en la ciudad de Nueva York.
Ramona Torres, oriunda de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, es la fundadora del grupo folclórico “Ramona Torres”, una agrupación que desde hace 18 años se dedica a promover y preservar la cultura dominicana a través del baile y la música.
La idea de crear el grupo nació durante la celebración de los 15 años de su hija Carolina, realizada en Santiago. “Queríamos una fiesta típica dominicana usando trajes de nuestro folclor”, recuerda Torres.
Al regresar a Nueva York, Carolina comenzó a participar en desfiles dominicanos usando esos trajes tradicionales, siendo la única joven vestida de folclor en muchos de estos eventos.
Esa experiencia despertó el interés de la comunidad. Pronto surgieron invitaciones para presentaciones en fiestas privadas y muchos jóvenes comenzaron a mostrar interés en aprender los bailes típicos. “Me di cuenta de que había una gran necesidad. Muchos adolescentes no conocían nuestra cultura dominicana”, dijo Torres. Así nació formalmente el grupo, con el objetivo de educar y fortalecer la identidad cultural de la juventud dominicana en la diáspora.
Aunque Torres nunca había pertenecido a un grupo de baile, su compromiso y visión han sido claves para el éxito del proyecto. El grupo no solo enseña coreografías, sino también historia y valores culturales. Los integrantes aprenden sobre el Himno Nacional, La Bandera, La Independencia dominicana, el carnaval, los instrumentos y vestuarios típicos, además de figuras históricas importantes como los Padres de la Patria y las Hermanas Mirabal.
La preparación para cada presentación es rigurosa. Los bailarines practican previamente las mezclas musicales y, una vez reunidos, reciben la dirección de Torres. Su rutina diaria es intensa: además de liderar el grupo y transportar a los integrantes a presentaciones —que en ocasiones pueden ser dos o tres en un mismo día—, trabaja en dos empleos, realiza labores comunitarias y dedica tiempo a su familia.
Entre los logros más importantes del grupo, Torres destaca la mejora en el comportamiento de los jóvenes, su rendimiento académico y la comunicación con sus familias, así como el fortalecimiento del idioma español.
Torres señala que aún queda el reto de valorar la cultura dominicana en toda su riqueza. “Somos más que el Dembow y el mangú; también somos La Mangulina y El Perico Ripiao”, añadió.
El trabajo de Torres ha sido reconocido por diversas comunidades de distintos países dentro de Estados Unidos. Febrero es uno de los meses más activos para el grupo, debido a la celebración de la independencia dominicana, con presentaciones en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
Al celebrar su 18vo aniversario, el grupo Ramona Torres continúa siendo una segunda familia para sus integrantes y un pilar cultural para la comunidad dominicana.

