Basilio García en Woodside on the Move. Foto Gloria Medina

Los tradicionales símbolos de la Navidad como el arbolito, las luces y el pesebre, entre otros, no forman parte de la celebración de Basilio García. Su festividad será más espiritual.

“Estaré en el confort de mi hogar con mi esposa, pidiéndole al Señor lo que más le falta a la humanidad. Eso es paz”, dijo García, quien llegó a Nueva York en los años 70’s. “Esas cosas como adornos navideños son cuestión de negocio”.

Aunque García, de 68 años, no se identifica con religión alguna, lo que más disfruta hacer en su tiempo libre es leer la biblia y tocar la guitarra. Y para el año 2019, lo único que García está pidiendo es “que Dios me siga bendiciendo en la fe y que nosotros los seres humanos aprendamos a compartir entre nosotros mismos”.

Según García, las personas pasan más tiempo en sus celulares que compartiendo entre sí y no demuestran educación en la calle.

En lo laboral, García es un hombre retirado que trabajaba puliendo piezas de avión. Ahora es un líder comunitario que se dedica a ayudar a los inquilinos que están siendo abatidos por los exorbitantes costos en la renta y al abuso de caseros inescrupulosos.

Su liderazgo comenzó de casualidad hace cuatro años, cuando empezó a abogar por los inquilinos de un edificio en Corona que estaba infestado de ratas y cucarachas y el casero no quería hacer reparaciones.

“No es culpa de los caseros, sino de nosotros mismos porque no nos damos a respetar”, dijo García, quien es líder de la organización sin ánimo de lucro Woodside on the Move que lucha por el derecho de los inquilinos. “Los afectados, en su mayoría son personas de la minoría, no nos gusta participar en las reuniones y muchos prefieren quedarse viendo la novela”.

Según García, el mayor problema de los afectados es la falta de información y por eso son víctimas fáciles de los caseros.

García, quien actualmente fue diagnosticado con diabetes tipo 2, se siente “bien” en general. Pero no se preocupa porque, según él, tiene la medicina más poderosa y es “la creencia en Dios”.