
Félix Pérez Romero mostrando sus diseños de trajes folklóricos mexicanos. Foto Gloria Medina
Por Gloria Medina —
Félix Pérez Romero dedica su tiempo libre a instruir y exhibir el folklore mexicano, principalmente a los jóvenes. Desde enseñarles las danzas tradicionales, hasta diseñar el vestuario que usan en las presentaciones en Queens, New York.
“Hay una necesidad de establecer algo tradicional para que los jóvenes conozcan sus raíces y alejarlos de las calles”, dijo Pérez durante uno de los ensayos para las presentaciones navideñas. “Preparamos danzas folclóricas con diferentes estilos, representando los estados de México y así mantener viva la tradición dentro de la comunidad que está lejos de su país de origen”.
Pérez aprendió los bailes típicos durante su infancia en la escuela en México. De adulto trabajó en un taller de costura y desde que llegó a Nueva York en 1991, se dio a la tarea de transmitir la cultura mexicana por intermedio del baile. “También edito música y hago de todo lo que sea necesario en el grupo”, añadió Pérez.
El grupo actual consta de unos 30 participantes, de diferentes edades y países. Ensayan todo el año y realizan presentaciones en eventos comunitarios en diversas partes del condado de Queens. “El más chico tiene siete años y tenemos adultos, porque no sólo bailan los niños o jóvenes, sino que también algunos padres de familia”.
Pérez tiene dos hijas de 25 y 22 años que también forman parte del grupo y ayudan en la formación de los participantes y en las presentaciones.
Estas actividades culturales las realiza durante la noche y los fines de semana. Durante la semana, Pérez se dedica a restaurar vehículos antiguos. Trabaja para seguir ahorrando y algún día poder cumplir el sueño con el que llegó a Nueva York de tener casa propia en su país.
“Llegué a este país buscando algo diferente y ayudar a la familia en México”, dijo Pérez, quien continúa ayudando a sus familiares en su país natal. “Llegué solo, no conocía a nadie y no hablaba inglés. No fue fácil”.
Al llegar a la Gran Manzana, Pérez siguió ejerciendo su profesión de costurero en un taller que le ofreció trabajo. Una de las cosas que no olvidó ni cambió al llegar a Queens fue su devoción por la Virgen de Guadalupe. “En una celebración a la virgen en la iglesia, a alguien se le ocurrió que querían música folklórica. Contrataron un grupo de baile, duraron muy poco tiempo y cobraron demasiado. Desde ese entonces inició la inquietud de agruparnos nosotros mismos”, recuerda Pérez.
Así comenzó su pasión por crear el grupo folclórico y ayudar a los jóvenes a que se empoderen con las tradiciones mexicanas.
A la misma vez, Pérez trata de mantenerse saludable con la actividad física. Antes corría en maratones. Ahora continúa haciendo ejercicio y come saludable para mantenerse en forma.

