La tormenta tropical Erika, que causó cuatro muertes en la isla de Dominica, arribó a Puerto Rico este viernes con fuertes lluvias y vientos que provocaron el cierre de puertos y carreteras en anticipación a que se produzcan derrumbes.

Se espera que la tormenta vierta unos 31 centímetros de lluvia, lo cual podría aliviar la sequía que ha padecido la isla caribeña.

A primera hora del viernes los vientos máximos sostenidos de la tormenta alcanzaban los 85 kilómetros por hora (50 mph).

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, puso en alerta a la Guardia Nacional. Las escuelas permanecerán cerradas este viernes y se reporta que unas 18.000 personas ya han quedado sin electricidad.

La tormenta está a unos 250 kms (155 millas) al este-sureste de Santo Domingo y República Dominicana y se movía con dirección oeste-noroeste a cerca de 28 kph (17 mph). Llegará a lo largo de este viernes a la República Dominicana, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

En Dominica, además de las víctimas confirmadas entre las que están un anciano ciego y dos niños, hay otras cuatro personas desaparecidas.

Mientras, en el Pacífico, Jimena se ha convertido en un huracán con vientos máximos sostenidos de cerca de 130 kph (80 mph). El huracán está a unos 1.680 kilómetros (1.045 millas) al suroeste del extremo sur de la península mexicana de Baja California y se mueve en dirección oeste a cerca 22 kph (14 mph). En este momento, la tormenta no supone una amenaza para ningún territorio. Voa