Hay que aprender a diferenciar entre el amor y el temor.

Los sentimientos guían tu alma. Toda acción humana es derivada de estas dos emociones: el miedo y el amor. Son el lenguaje del alma y la esencia de nuestro ser.

Pero más allá del sentimiento, lo que nos impulsa es la energía que emiten estos sentimientos. Esta dos emociones no pueden experimentarse simultáneamente.

El temor tiene una vibración pesada (baja frecuencia), es una energía que contrae, que no te deja crecer, que mutila los sueños. El temor empobrece y paraliza impidiéndote actuar. Es el enemigo oculto que te hace perder tu poder, En el temor no existe el poder, ni en ninguna actividad genere.

Son muchos los temores que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas. Miedo a equivocarse, per equivocarse es de humanos, el equivocarse nos hace crecer y avanzar. Miedo de perder lo que has alcanzado. Inclusive cuando amas tienes miedo a perder lo amado, miedo a no tener, miedo a arriesgarse. Miedo a quedarse solo, miedo al fracaso  que nos impide asumir riesgos, miedo a la opinión de los demás, miedo al rechazo, miedo al dolor y al sufrimiento. Le tenemos miedo a la verdad, sin entender que la mentira nos esclaviza y la verdad nos hace libres. Miedo a la muerte cuando la muerte no es el fin sino el principio. El temor genera intolerancia, enojo y rabia que son energías de baja frecuencia.

El miedo es el mayor enemigo del ser humano y el ego es la fuerza vital del miedo.

Nuestros miedos nos están indicando que tenemos cosas adentro que necesitan ser sanadas, que debemos tener valor y coraje para buscar el origen de nuestros temores y sanar con el fin de vivir una vida más plena y libres de limitaciones.

El amor es la energía del alma, la frecuencia vibratoria más alta que el ser humano pueda tener y es la forma de actuar más natural. El amor es la esencia de todo. Es la música del corazón, expande, comparte, sana y libera.

El amor genera tolerancia, respecto, comprensión, aceptación.

Cuando te estás moviendo desde el amor, vas por el sendero para ayudar desde tu corazón. Te da felicidad ayudar, no con el fin de agradar, obtener valoración o aceptación de otros. Y es aquí en donde se diferencia el amor y el odio.

Cuando estas ofreciendo tu ayuda desde el miedo, estás haciéndolo desde una baja vibración. Puedes estar actuando por sentimientos de culpabilidad, obligación o miedo a que los demás te rechacen. Es cuando tu regalo es vacío o toxico.

Fíjate cuál es el sentimiento que guía tus acciones, ¿el amor o el temor? Con valor podemos superar nuestros temores, pero sobretodo alimentar nuestra alma de amor. La energía del amor te hace auténticamente poderoso.