La vida te ofrece senderos y tienes que escoger.

(Parte I) En este viaje de vida… como en todo… si te has dado cuenta, solo con reglas claras evitamos el caos…

Las normas o leyes para que el orden viva en todo, cuando no las aceptamos o las quebrantamos, nos sumimos en el caos. Cuando comenzaste a vivir esta experiencia humana, te dieron todas las reglas y escoges con quién vivir y cómo evolucionar. Pero el olvido es implacable y hoy no lo recuerdas…

Como seres humanos, si adoptamos las leyes espirituales, podemos traer el cielo a la tierra para sentir amor, compasión y confianza. La perfección y el orden divino.

Encontramos la bendiciones escondidas en cada acontecimiento y suceso.

Aceptamos a los otros como son y nos aceptamos como seres divinos. No juzgamos. Se alejan aquellos cuya vibra no está al mismo nivel. Seguimos subiendo y abandonando cosas y personas. Los tiempo difíciles nos obligan a conectarnos con lo divino. Y en estos tiempos de desafío, estas cinco leyes nos ayudarán a crecer espiritualmente, a recordar lo olvidado.

1-“Eres hijo e hija de un padre amoroso que te ama y solo quiere lo mejor para ti”. La mayor enseñanza de Jesús. Todos los padres en la tierra queremos lo mejor para nuestros hijos y hacemos todo lo posible por darles y entregarles lo mejor de nosotros para que puedan salir adelante. Aunque no podemos evitarles el sufrimiento y tienen la libertad de escuchar y actuar.

2-Nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro interior. Si vives lleno de resentimiento, encontraras personas resentidas que te muestran tu resentimiento. Si no te aceptas y valoras, te rodearan personas que te rechazan y no te valoran. Si tienes paz interior, tendrás relaciones pacíficas y todas tus situaciones se resolverán de una manera tranquila. Si das amor incondicional, recibirás amor o aceptaras lo que recibas con amor.

3-Si quieres ayuda debes pedirla y sólo da ayuda cuando te la pidan. Recordemos que todo está en el orden divino. Muchas veces en el afán de ayudar o mermar el sufrimiento de otros, decidimos ayudar sin que nos lo pidan, interfiriendo en el camino de los otros. Cuando las cosas no salen bien, estamos adquiriendo un karma y estamos limitando su camino de evolución. Las personas pedirán ayuda cuando están listas a recibirla. Cuando estamos listos a recibir ayuda, siempre aparecerá alguien para ofrecernos ayuda. No antes. No después. Solo en el momento correcto.

4-Atraemos todo a nuestras vidas. Somos como un imán que atrae cosas, personas y situaciones. De acuerdo a nuestro nivel de vibración, atraeremos todo lo que vibra con nosotros y repelemos la mala vibración. Atraemos lo que es similar a nosotros. Nuestras creencias más profundas son una fuente de atracción. Si lo que tienes en tu mundo exterior no te gusta, busca dentro de ti, recuerda que eres la fuente.

5-El desapego es bueno porque el apego es una fuente de sufrimiento. Apego a  las personas o cosas. Puedes tener todo lo que quieras, peo si tu valoración y felicidad depende de ese apego, te encontrarás frente a un abismo. Cuando amamos con apego es un amor condicionado y el verdadero amor es incondicional. Podemos tener apego al dolor, al sufrimiento y a la rabia, pero solo sanamos cuando soltamos y nos desapegamos. Sólo así podemos vivir una vida libre.