El 4 de octubre las Centrales de Trabajadores (CUT, CGT, CTC, CPC)  y los Movimientos Sociales decidieron que detener con un Paro Nacional el 21 de Noviembre el paquete de medidas laborales, pensionales, de privatizaciones de las diversas empresas estatales (de servicios, mineras y financieras), elevación de tarifas eléctricas en todo el país y volver a aprobar la reforma tributaria que se cayó en las cortes. Todo empeorará las penurias y sufrimientos de los trabajadores y la población y beneficiará al capital extranjero y a la plutocracia colombiana. Así el gobierno nacional es fiel a los mandatos de la ODCE y FMI.

De otro lado socavando aún más la paz y la democracia,  permiten y no toman medidas eficaces inmediatas y de largo plazo que detengan la masacre de los indígenas del Cauca, el aumento de la lista de líderes sociales y sindicales asesinados así como de los desmovilizados de las Farc. Pretende  seguir descuartizando los Acuerdos de Paz  del 2016. El 21 se le exige al gobierno el cumplimiento de los acuerdos de paz y las garantías para que este proceso se consolide, al igual que acciones para defender la vida.

La Reforma Laboral entre otras cosas  busca: disminuir 25% del salario mínimo para los jóvenes; contratación por horas; eliminación de los recargos nocturnos, dominicales y festivos; eliminación de las horas extras; pago de la seguridad social por horas; imposibilitar la pensión; legalización de la inestabilidad en el empleo y de la informalidad laboral.

La Reforma Pensional busca: la eliminación de la pensión como un derecho de todos los trabajadores; universalización del ahorro individual en los fondos privados; convertir a Colpensiones en un fondo privado; condena a los jóvenes a no pensionarse; a quienes les falte más de 10 años para pensionarse quedaran cobijados por el nuevo sistema; las pensiones estarán por debajo del salario mínimo; y según se ahorre así será la pensión. Aumentar la edad  y las cotizaciones para pensionarse; eliminar la solidaridad intergeneracional y el régimen de prima media.  Todo para beneficiar los fondos privados y en particular los de Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Crear un conglomerado financiero con 17 empresas estatales tendrá 20,000 trabajadores cesantes, impredecibles afectaciones al que hacer de aquellas y fácil presa para las compañías financieras privadas  y del extranjero. Privatizaran Ecopetrol, empresas de acueducto y eléctricas regionales, así como a ISA, la distribuidora eléctrica nacional, en la continuidad de la entrega del patrimonio de los colombianos a monopolios  extranjeros.

El Comité de Sindicalistas en Solidaridad con Colombia-CSSC, nació en la oposición al Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con Colombia y conformado por trabajadores de origen colombiano y afiliados a diversos sindicatos de la ciudad.  El grupo se ha activado ante la gravedad de las políticas neoliberales que intenta imponer el gobierno y que aporrean a los trabajadores y al pueblo. Tan grave son esas imposiciones neoliberales del FMI y la OCDE que ya hemos visto el estallido del país modelo de esas políticas: Chile.

Reafirmamos nuestro sueño y esperanza por el progreso y la  paz  para todos los colombianos. Estaremos en comunicación con los sindicatos y oficiales electos neoyorquinos para llevar solidaridad con esta y otras luchas de los trabajadores y el pueblo, en defensa sus intereses y de la producción nacional, la democracia y la soberanía de la nación colombiana.

Carlos Salamanca