En votación 56-43, el Senado federal rechazó proceder con el debate del plan de gastos del Departamento de Defensa, al que los demócratas pretendían incorporar el proyecto DREAM Act para legalizar a jóvenes indocumentados que completen estudios universitarios o se inscriban en el servicio militar. Se requerían 60 votos.

Se trata de un revés para la esperanza de cientos de miles de jóvenes de avanzar a corto plazo la medida que lleva casi una década en espera de ser aprobada.

Pero en medio de todo, los jóvenes mostraron optimismo.

“Siento que este voto no tuvo que ver con el movimiento juvenil ni con el DREAM Act sino con partidos políticos y elecciones”, señaló a America’s Voice Yahaira Carrillo, una de las líderes nacionales del llamado movimiento de los “Soñadores”.

“Los jóvenes están más organizados que nunca y es nuestra intención seguir luchando porque queremos que el Congreso nos otorgue el resultado esperado”, agregó Carrillo.

“Esto no es una derrota”, agregó Gabriela Pacheco, otra de las líderes del movimiento estudiantil.

Emilio Vicente, de Carolina del Norte, y próximo a cumplir 19 años de edad, indicó que a pesar de su decepción, “esto nos energiza porque estamos más unidos y más organizados que antes”.

Previo al voto, el senador republicano de Arizona, John McCain, pidió a sus colegas que votaran en contra de la moción para proceder con el debate del plan de Defensa por contener enmiendas “no pertinentes” a la medida. Esto, aunque el DREAM Act tiene un componente militar al permitir que los jóvenes indocumentados que sirvan dos años en las fuerzas armadas puedan iniciar su ruta a la legalización. Asimismo, otra de las enmiendas pretendía revocar la política del ‘Don’t Ask Don’t Tell’ que prohíbe el servicio militar de lesbianas y homosexuales que declaren abiertamente su orientación sexual.

McCain indicó que las enmiendas que los demócratas pretendían agregar sólo constituyen una «estratagema política” de los demócratas “para galvanizar a su base política” en momentos en que pueden perder el control del Congreso en las próximas elecciones.

Pero el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, y el senador demócrata de Illinois, Richard Durbin, autor del proyecto DREAM Act (S. 729), y quien por la pasada década ha tratado de impulsarlo, reiteraron que ambas medidas estaban vinculadas al plan de Defensa y que los republicanos sólo bloquearon el proceso con fines partidistas.

Durbin declaró que se trata de “jóvenes dispuestos a dar su vida por Estados Unidos y le decimos NO”.

Pero “mañana es otro día”, indicó Durbin.

Su mensaje a los jóvenes fue: “No se rindan”.

Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, indicó que los republicanos cerraron la puerta en la cara a jóvenes que quieren estudiar y servir en las fuerzas armadas de este país. “Aparentemente los talentosos jóvenes inmigrantes no figuran en su visión de quiénes merecen una oportunidad y libertad”.

Los llamados “Soñadores” indicaron que seguirán presionando por la medida en los vehículos legislativos que surjan.

El DREAM Act podría beneficiar a cerca de un millón de jóvenes indocumentados que completen cuandos menos dos años de universidad o se enlisten en el servicio militar.

Voves de América

MOTIVACION POLITICA

Los senadores demócratas buscaban a contrarreloj los 60 votos necesarios en la Cámara Alta para conseguir el inicio del debate de la «Dream Act», una medida que permitiría legalizar a jóvenes indocumentados.

El Senado abrío su sesión con un voto para decidir si se debate un proyecto de ley de gastos de defensa, al que el líder de la mayoría demócrata en esa cámara, Harry Reid, pretende añadir la enmienda sobre el «Dream Act».

Esa medida, anunciada por el mismo Reid el pasado martes, abriría una vía legal hacia la regularización de jóvenes indocumentados que entraron a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años.

Como requisitos, la ley exige a los jóvenes una estancia de al menos cinco años en EEUU, asistir a una institución de enseñanza superior o alistarse en las Fuerzas Armadas del país.

El primer paso legislativo consiste en un voto para proceder a debatir la ley general, que también incluye una medida para derogar la legislación conocida como «Don’t ask, don’t tell» o «No preguntes, no lo digas», que prohíbe servir en el Ejército a los homosexuales que muestren abiertamente su orientación sexual.

Para que el Senado pueda debatir tanto el «Dream Act» como esa medida referente al Ejército, Reid necesitará 60 votos para impedir así un potencial bloqueo por parte de senadores republicanos.

La pregunta de si el líder de la mayoría demócrata tiene suficientes apoyos para conseguir la mayoría de tres tercios, continúa «abierta», según dijeron a Efe fuentes demócratas del Congreso.

«Es una pregunta abierta. Siguen los esfuerzos entre bastidores», aseguró un portavoz que pidió no ser identificado.

Por el momento, sólo hay 40 votos seguros a favor del «Dream Act», según publicó hoy el periódico especializado en el Congreso «The Hill».

El éxito del voto de mañana supondría que la medida volvería a ser debatida por el Senado después de haber sido presentada por primera vez en el Congreso 2001, por parte de los senadores Dick Durbin (demócrata por Illinois) y Richard Lugar (republicano por Indiana), y reintroducida en marzo de 2009.

En 2007, el «Dream Act» ya fracasó ante el mismo tipo de paso legislativo que se intentará dar el martes, con 52 votos a favor, 44 votos en contra y 4 abstenciones.

Aquella vez la legislación se incluyó también como una enmienda a un proyecto de ley de fondos para la defensa que se debatía en el Senado.

Entonces los ocho senadores demócratas que votaron en contra de empezar el debate eran el ahora fallecido Robert Byrd (Virginia Occidental), Max Baucus (Montana), Mary Landrieu (Luisiana), Mark Pryor ( Arkansas), Kent Conrad (Dakota del Norte), Claire McCaskill (Misuri), Jon Tester (Montana) y Byron Dorgan (Dakota del Norte).

Esta vez cinco de estos senadores se mantienen dubitativos, según sus declaraciones publicadas hoy por el periódico «The Hill» en su web.

Conrad, Dorgan, McCaskill, Pryor y Landrieu expresaron que aún tienen dudas sobre la legislación y los otros dos, Baucus y Tester, no han querido manifestar ni su oposición ni su apoyo.

El senador que sustituyó al fallecido Byrd, Carte Goodwin, tampoco quiso comentar la decisión que tomará sobre el voto de mañana.

Los republicanos que votaron en 2007 a favor de la medida y que están todavía en el Senado son Bob Bennett ( Utah), Sam Brownback ( Kansas), Susan Collins ( Maine), Olympia Snowe (Maine) Orrin Hatch (Utah), Kay Bailey Hutchison ( Texas) y Richard Lugar (Indiana).

Algunos de ellos, como Benett, han manifestado su oposición al voto de mañana.

Mientras los senadores deciden su voto, los grupos hispanos, pro inmigrantes y de jóvenes continúan sus acciones en la calle para exigir la aprobación de la ley.

Hoy mismo cientos de jóvenes indocumentados, convocado por un grupo que se hace llamar «El Ejército del Dream Act», se presentó una vez más en las oficinas del senador republicano John McCain en Phoenix ( Arizona) para exigir su apoyo a la ley.

McCain, otrora defensor de la reforma migratoria, criticó el jueves el anuncio de Reid, asegurando que a éste último lo mueven intereses políticos por la difícil reelección a la que se enfrenta en las elecciones de noviembre en su estado, Nevada.

El Sentinel