Jóvenes manifestando en la Avenida Roosevel de Corona, Queens. Foto Javier Castaño

Las generaciones identificadas como “Millennials” y “Generación Z” han visto más eventos en sus vidas que grupos anteriores: ataques terroristas en suelo estadounidense en el 2001, dos colapsos económicos y cifras récord de desempleo récord, eventos climáticos extremos y una pandemia.

Y más recientemente, muchos fueron testigos de disturbios sociales en reacción a la muerte de George Floyd, un afroestadounidense que murió tras ser detenido por la Policía de Minneapolis.

“Los Millennials no tienen ninguna posibilidad”, escribió la periodista de economía Annie Lowrey, en la revista The Atlantic, en el mes de abril.

Pero expertos sostienen que existen muchos indicios de que los jóvenes estadounidenses podrían jugar un importante papel en las elecciones del 2020, ayudando a determinar el resultado de una contienda entre el presidente republicano, Donald Trump, y su contendiente demócrata, Joe Biden, así como el control político del Congreso, y más allá. Su participación récord en las elecciones del 2018, indica un activismo político, y usan un puñado de temas como gritos de lucha, incluyendo los crecientes costos de la educación superior, los servicios de salud y el cambio climático.

“Los jóvenes pueden decidir las elecciones, y su participación es fundamental para nuestra política. Ampliar el electorado y abordar las desigualdades en el voto juvenil es una tarea crucial para fortalecer la democracia”, sostiene el Centro para la Información e Investigación sobre Aprendizaje y Compromiso Cívico (CIRCLE), con sede en la Universidad de Tufts, en Massachusetts.

Involucramiento electoral

La participación electoral de los “Millennials” casi se duplicó entre el 2014 y el 2018, de 22% a 42%, según el demógrafo Richard Fry, del Centro de Investigación Pew, en Washington. El 30 por ciento de los miembros de la “Generación Z “elegibles para votar salieron a las urnas en las primeras votaciones de mitad de período de sus vidas en el 2018. Y por primera vez en una elección de mitad de período presidencial, más de la mitad de la Generación Z reportó haber votado, según el Centro Pew.

“Este ciclo 2020 es particularmente interesante porque, por primera vez en casi más de 25 años, estamos partiendo de una elección de mitad de período en la que la participación de los jóvenes aumentó dramáticamente”, dijo Abby Kiesa, directora de impacto de CIRCLE.

“Ahora hay 47 millones de personas entre 18 y 29 años que son elegibles para participar en las elecciones del 2020, y 15 millones de ellos alcanzaron los 18 años desde las últimas elecciones presidenciales”, agregó Kiesa.

Mientras los jóvenes, o “Millennials” nacidos entre 1985 y 1995, o la “Generación Z”, nacida del 1996 en adelante, son vistos normalmente como un grupo homogéneo de pensadores iguales, las investigaciones indican lo contrario.

En las elecciones de mitad del período, del 2018, dos terceras partes de todos los votantes entre 18 y 29 años, apoyaron candidatos demócratas para el Congreso.  Esa fue la más ancha brecha partidaria en los últimos 25 años, según CIRCLE.

Y la elección del 2020 tendrá lugar en medio de un enorme desplazamiento demográfico, dijo Jesse Barba, director de asuntos internos de “Jóvenes Invencibles”, un grupo de cabildeo y promoción del voto juvenil creado para “expandir las oportunidades económicas para nuestra generación”.

A senior student, left, is greeted by a teacher upon his arrival at the Kyungbock High School in Seoul, South Korea, Wednesday,…
OMT: Jóvenes del mundo, los más afectados por desempleo debido a la pandemia
RolLos jóvenes del mundo entre 15 y 23 años han sido los más afectados por la ola de desempleo que ha venido junto a la pandemia. Muchos han perdido sus empleos o han visto sus horarios de trabajo severamente reducidos. Esto puedo volverlos más inclinados a sufrir de ansiedad y depresión. Urgen programas de educación universitaria y técnica para los jóvenes,el futuro del mundo.

La población estadounidense está preparada para pasar de una mayoría blanca a una “mayoría de minorías” no blancas para el 2045, según el Instituto Brookings.

“Esta será la primera vez en la historia en que las personas no blancas sean la mayoría del electorado”, dijo Barba. “Creo que durante tanto tiempo se ha menospreciado a la gente en lugar de incluirla y hablar con ella (…) cualquier candidato que quisiera motivar y movilizar a los jóvenes debería haber tratado de hablar sobre cuatro o cinco cosas clave”.

“Creo que por tanto tiempo a la gente se le ha hablado despectivamente en lugar de incluírseles… cualquier candidato que hubiera querido motivar y movilizar a los jóvenes puedo haber tratado de hablar de cuatro o cinco temas claves”.

Temas claves para los jóvenes

Esos temas claves incluyen las deudas universitarias, servicios de salud accesibles, la ampliación de los derechos de los votantes, la violencia con armas de fuego, inmigración, cambio climático y economía, explicó Barba.

“Creo que la crisis en la salud pública ha puesto dos temas en el centro de las mentes jóvenes y esos son la economía y la salud mental”, dijo Barba, citando cifras récord de desempleo ocasionados por la pandemia del coronavirus, y el cierre masivo de empresas como restaurantes, bares y tiendas minoristas, que típicamente contratan a jóvenes y casi nunca les ofrecen beneficios sociales.

“Muchos de esos jóvenes están desproporcionadamente trabajando en industrias que han sido golpeadas más severamente, ¿correcto? Entonces no solo están perdiendo sus empleos, sino que están en riesgo de perder la cobertura médica o la capacidad para pagar sus propios planes individuales”, agregó.

“Los servicios de salud es un tema gigantesco para mi”, dijo Paul Haarstick, de Vergas, Minnesota, quien perdió sus beneficios de salud cuando dejó su empleo corporativo para ser un empresario. Haarstick es director del Condado Otter Tail, y miembro del Partido Demócrata de Trabajadores Agrícolas.

“Como nuestro sistema de salud está ligado a que el “empleo es igual a cobertura de salud”, no existe una buena segunda opción para un empresario. Uno paga más por la atención médica y recibe una atención de inferior calidad”.

Los costos de los servicios de salud y los costos de deudas universitarias son deducidos de salarios que no lograr cubrir todas las necesidades.

“¿Será justo que una generación entera haya perdido una década de salarios en la Gran Recesión del 2010?, agregó, en referencia al colapso bancario de 2008 y que resultó en una depresión económica.

Para los egresados de universidades en ese momento, especialmente a los que tenían deudas universitarias, los empleos eran entonces muy difícil de conseguir.

“¿Es justo que una generación entera haya tenido que oprimir “pausa” en la planificación de una nueva familia y hayan tenido que regresar gateando a la casa de papá y mamá? No”, dijo. “Así que creo que eso será un recordatorio constante para los jóvenes cuando entren a las urnas de votación en noviembre”.

La ex chef de pastelería, Alechia Dow, quien escribe ciencia ficción para jóvenes y cuyos personajes incluyen a niñas afroestadounidenses, se refirió en Twitter esta semana a las deudas por educación universitaria.

“Es mi sueño algún día ser dueña de una casa, con paredes pintadas en colores vívidos, y una cocina grande con una isla”, escribió. “Pero cuando veo mi deuda de préstamos universitarios, y que eso es tanto como una casa, me doy cuenta que ese sueño es imposible”.

Jóvenes blancos

Un bloque del electorado que toma un sendero distinto son los votantes jóvenes blancos, según las estadísticas. “Ellos forman un importante y a veces desproporcionado segmento del electorado estadounidense”, dice el centro CIRCLE.

Los jóvenes votantes blancos acudieron a las urnas en proporciones mayores que los jóvenes latinos o afroamericanos, según el análisis que hizo CIRCLE de las estadísticas del 2018 producidas por el Buró del Censo y el Buró de Estadísticas Laborales. En la última elección presidencial, ese bloque prefirió a Donald Trump por encima de Hillary Clinton, por un margen de 22 por ciento.

Los jóvenes votantes de color y jóvenes mujeres, al contrario, prefirieron a Clinton, por entre 16 a 60 por ciento, dijo CIRCLE.

Y en algunos estados variables, Iowa, Ohio o New Hampshire, los jóvenes blancos representan un porcentaje más grande del electorado respecto a los promedios nacionales.

A cinco meses de las elecciones generales de noviembre, la pandemia continúa, el desempleo se mantiene alto y muchos jóvenes votantes, especialmente personas de color, están abogando por justicia social y racial tras la muerte de George Floyd y otros incidentes e inequidades en la sociedad estadounidense.

Se espera que el voto hispano, -y dentro de este el de los  jóvenes-, sea clave en estas elecciones de noviembre en próximo en EE.UU.
“Yo quiero votar”: el sentir de jóvenes hispanos que irán por primera vez a las urnas en EE.UU.

“Pueden tuitear al respecto. Pueden publicar etiquetas al respecto. Pueden estar disgustados al respecto y publicar vídeos”, dijo Markus Tarjamo, un estudiante y candidato a delegado de Washington a la Convención Nacional Demócrata. “Pero hasta que empecemos y tomemos el poder político, no cambiará mucho”.

Kiesa, de CIRCLE, dijo que esa actitud puede motivar a otros jóvenes a ir a las urnas.

“Y entonces estamos muy interesados en darle seguimiento a cuánto de ese entusiasmo joven, cuánta de esa energía de gente joven se va a hacer sentir en las elecciones del 2020”, dijo Kiesa.

(Los periodistas Kathleen Struck, Bronwyn Benito y Esha Sarai contribuyeron a este reportaje originalmente publicado en VOA News)