Personas a favor de Rikers Island y del presidente Trump argumentando contra una mujer que busca el cierre de esta cárcel. Fotos Javier Castaño

La cárcel de Rikers Island, con más de 400 acres de terreno, podrá cerrar, “aunque todavía no es una realidad”, dijo el concejal Daniel Dromm en el Centro Judío de Jackson Heights, Queens. El jueves de esta semana se realizó allí un foro comunitario para estudiar el impacto que tendrá en la ciudad de Nueva York el cierre de esta cárcel que ha llegado a tener cerca de 20,000 prisioneros.

La ciudad busca remplazar Rikers Island con cuatro cárceles en diversos condados, excepto en Staten Island. Además, convertir ese terreno que está cerca del Aeropuerto LaGuardia en un espacio verde con energía renovable y retirar la planta de tratamiento de aguas de Hunts Point, en el Bronx.

La asambleísta Catalina Cruz habló del ruido que producen los aviones que despegan y aterrizan en el Aeropuesto LaGuardia, del exceso de tráfico automotriz y de los problemas de asma en la niñez de esta zona. “El medio ambiente es un asunto relacionado a inmigración y estamos aquí con la intención de corregir los problemas del pasado y hacer justicia con el medio ambiente”, dijo la asambleísta Cruz. “No vamos a permitir que Rikers sea reemplazada por un centro comercial o estadio de fútbol”.

El evento fue organizado por el concejal Costa Constantinides, quien calificó a Rikes Island como “un patio de juego de los ricos” y “una estructura que demuestra el racismo en contra de las minorías”. Afuera, un pequeño grupo de personas argumentaban y exhibían carteles para no cerrar Rikers Island y buscar la reelección del presidente Tromp.

La congresista Alexandria Ocasio-Cortez hablando frente al público en el Centro Judío. Foto Javier Castaño


Desde la izquierda, Maritza Silva-Farrell, Marco Barrios, Cecil Corbin-Mark y Rachel Spector. Foto Javier Castaño

“Estamos aquí para imaginarnos un nuevo mundo en el cual anhelamos vivir”, dijo la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. “Las políticas federales son las que han traído el racismo a los vecindarios pobres y han creado la desigualdad social”.

La congresista Ocasio-Cortez ha propuesto el llamado Green New Deal. El proyecto de clausurar Rikers Island encaja dentro de su estrategia.  Dijo que los magnates del petróleo y el gas son los verdaderos dueños del Partido Republicano y que los políticos en general están siendo controlados en este país por Wall Street y las grandes corporaciones. “Por eso lo que estamos haciendo es revolucionario”, añadió la congresista Ocasio-Cortez.

Para estimular la conversación, en el foro se presentaron cuatro personas que tiene que ver con la cárcel de Rikers Island. Maritza Sillva-Farrell, directora ejecutiva de ALIGN, dijo que “la única manera de reinstaurar justicia” es con la participación de la voz de la comunidad.

“El medio ambiente es un asunto de dignidad humana y justicia criminal”, añadió Rachel Spector, directora del Proyecto de Justicia del Medio Ambiente de Abogados por el Interés Público.

Cecil Corbin-Mark, subdirector y director de Iniciativas Políticas de WE-ACT para la Justicia del Medio Ambiente, dijo que Rickers debe transformarse de la encarcelación a la redención, “instalando paneles solares que ahorren energía y permitiéndole a los ex prisioneros que cultiven y se beneficien de la marihuana”.

“Estuve en la cárcel de Rikers Island en dos ocasiones y sus condiciones son terribles, un descrédito para esta nación”, dijo Marco Barrios, líder de la campaña Just Leadership USA bajo la marca #CLOSErikers.

Fue notoria la ausencia de activistas y miembros de la comunidad latina en el Centro Judío, que se llenó por completo para este foro comunitario.

Javier Castaño