
El presidente Obama, a la izquierda, saludando al líder del Congreso, John Boeher en la sede del Congreso. Foto Casa Blanca
El presidente del Congreso, John Boeher, dijo que es muy copo probable que este año haya una reforma de inmigración. “Los estadounidenses, incluyendo mis compañeros en el Congreso, no confían en que la reforma pueda implementarse como la planeamos”, dijo Boeher una semana después de haberse reunido con otros republicanos y haber creado los principios de inmigración, que no incluía un camino a la ciudadanía. “El problema es que la desconfianza ha aumentado en los últimos días”.
El senador republicano Jeff Sessions, de Alabama, dijo que las palabras de Boeher son un reconocimiento de la realidad… Un acuerdo con los demócratas no es posible”. Este año hay elecciones y una discusión sobre la reforma de inmigración aumentaría las divisiones al interior de ambos partidos, el republicano y el demócrata.
El senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, inclusive culpó a la reforma de salud conocida como Obamacare, “por haber acaparado la atención de los debates y haber producido profundas divisiones políticas”.
El senador demócrata de Nevada, Harry Reid, criticó a los republicanos por haber cambiado tan rápido de opinión. “La semana pasada crearon los principios de inmigración y hoy en día se oponen a la reforma”. El senador Charles Schumer de Nueva York añadió: “Aún no me han desalentado las palabras de Boeher, la reforma todavía es posible este año”.

Grupo de latinos en Manhattan en oposición a la Reforma de Inmigración. Foto Javier Castaño
Republicanos quiere el control de Senado antes de impulsar la reforma
La derecha republicana apuesta a recuperar el control del Senado en las elecciones de medio término de noviembre, por lo que prefiere esperar a que esto suceda para considerar hasta entonces la reforma inmigratoria. El representante por el estado de Idaho, Raúl Labrador, quien participó inicialmente en un grupo de legisladores dedicado a considerar la reforma, dijo que sería “un error tener una batalla interna en el Partido Republicano este año sobre la reforma inmigratoria” y preferiría dejar el tema para 2015.
“Creo que cuando recuperemos el Senado en 2014, una de las primeras cosas que deberíamos hacer el siguiente año, luego de resolver algunos temas económicos, es tomar el tema inmigratorio”.
La medida se ha estancado en la Cámara donde su presidente, John Boehner, y otros líderes han rechazada un tratamiento integral del tema y favorecen un proceso en que se desmenucen los temas paso a paso.
La semana pasada revelaron una hoja de conceptos en los que basarían su trabajo, poniendo especial énfasis en la seguridad fronteriza y en no otorgar un camino especial hacia la ciudadanía para los 11.5 millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país.
La posición de los conservadores, ya adelantada por el representante Paul Ryan, contrasta contra las declaraciones del director de la Oficina de Presupuesto del Congreso, Douglas Elmendorf, quien dijo a un panel de la Cámara que la reforma integral aprobada el año pasado por el Senado tendría un impacto positivo en las finanzas de la nación.
Según Elmendorf, “la legislación reduciría los déficits presupuestarios y llevaría a un crecimiento económico, y con el tiempo, a una mayor productividad de los trabajadores en este país”.
Los republicanos tienen una mejor oportunidad de ganar el control del Senado porque este año hay más senadores demócratas que enfrentan la reelección, algunos de ellos en estados tradicionalmente republicanos. Las previsiones son que sumen por lo menos 6 puestos a los que ya tienen. Voa

