Congresista Charles Rangel. Foto Javier Castaño.

El congresista demócrata Charles Rangel, de Manhattan, fue humillado. Este político ha sido censurado por violar 11 reglas de ética, como no pagar impuestos por varios años y recibir regalos por favores políticos. Rangel ha sido reelecto 15 veces al Congreso y el pasado mes de noviembre ganó con más del 80% de la votación. Sin embargo, su popularidad no evitó su humillación en público y frente a sus colegas.

La censura es una penalidad inferior a la expulsión, algo que habían solicitado algunos políticos. La presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, leyó las 11 líneas de la censura con la cabeza agachada y la mirada en el piso, como en señal de respeto a Rangel. El congresista Rangel, que era el presidente del Comité de Medios y Arbitrios, es decir del organismo que se encarga de estudiar el ingreso financiero de esta nación, se convirtió en el número 23 en ser censurado por sus colegas, algo que no sucedía en 27 años. Tuvo que pagar multas y renunciar a la presidencia de ese comité.

Los congresistas votaron 333 a favor de la censura y 79 se opusieron a censurarlo. Entre sus violaciones de ética se halla el que no pagó impuestos por una casa de descanso que tiene en República Dominicana.

Rangel escuchó a Pelosi en silencio y luego pidió disculpas por poner al Congreso en esta penosa situación, aunque habló de cuando fue herido en la guerra de Corea y pesó que iba a morir. “Pido justicia y nadie ha sufrido censura cuando no se han hallado evidencias de corrupción como en mí caso”.

“No fue una decisión fácil”, dijo el presidente del panel de ética del Congreso, Zoe Lofgren, demócrata del California. “Su actos degradaron al Congreso, evadiendo impuestos por varios años”.

Rangel buscó que sus colegas le dieran un reprimenda, algo inferior a la censura. “Yo creé todo esto, pero aún creo que el Congreso debe guiarse por el balance”, dijo Rangel.

Inclusive el congresista republicano de Nueva York, Peter King, dijo que la censura era algo muy drástico para Rangel.

Sin embargo, prevaleció más el hecho de que el Congreso debe de ser más drástico contra la corrupción. Inclusive la congresista Pelosi tomó el control del Congreso esgrimiendo que iba a limpiar este establecimiento político.

Rangel es una institución en el Congreso y ha impulsado varias leyes populares. Por eso en su distrito la mayoría de las personas consideran que la censura fue una imposición muy drástica. “Rangel aprecia el Congreso y sabe que le trajo algo de desgracia”.

Rangel dijo después de escuchar la censura en su contra: “En el fondo de mí corazón se que no seré juzgado por este Congreso, sino por mi vida, mis actividades y mis contribuciones a la sociedad”.