Los esposos Julio y Clementina Hernández, propietarios de Tía Julia, al centro, con gorra roja, y al fondo Freddy Castiblanco, propietario de Terraza Tren 7 Café. Fotos Javier Castaño

El proyecto de ley para obligar a los dueños de los pequeños negocios a pagar por los días de enfermedad de sus empleados está estancado en el Concejo de Nueva York, pero Make the Road quiere despejar el camino. “Así como los estudiantes enfermos no van a la escuela, los empleados enfermos también deben de quedarse en sus hogares recuperándose”, dijo Andrew Friedman, codirector de Make the Road.

El problema es que la presidenta del Concejo, Christine Quinn, no quizo poner a votación este proyecto de ley que le otorgaría el derecho a enfermedad a 1.3 millones de trabajadores en la ciudad de Nueva York. “Este es un proyecto de interés público y las Cámaras de Comercio se oponen porque representan los intereses de las corporaciones sin importarles el bienestar de los empleados y pequeños negocios”.

(Lea abajo, en inglés, la reacción de Ana María Archila, codirectora de Make the Road NY, quien manifiesta su descontento)

María Romero, gerente de una floristería a pocos pasos de donde se realizó una conferencia de prensa para presionar a la concejal Quinn, dijo que “si el empleado está verdaderamente enfermo, entonces tiene el derecho a quedarse en su hogar y a ser compensado”. Romero envolvía unas orquídeas de color blanco con pétalos amarillos. Trabaja para la floristería Nueva Era Flowers y no asistió a la conferencia de prensa.

María Romero de Nueva Era Flower.

Los esposos Julio y Clementina Hernández, dueños del camión-restaurante Antojitos Tía Julia, que vende tacos, si asistieron a la reunión con los miembros de la prensa. “Deben de aprobar esta ley que otorga días de enfermedad a los trabajadores”, dijo Julio Hernández. “Cuando uno de mis empleados llama enfermo, yo le pago sus 9 dólares por hora de trabajo”. La pareja tiene otro restaurante con el mismo nombre en Sunnyside y en total poseen ocho empleados.

En caso de que pase la ley, afectará a los pequeños negocios que tengan menos de 19 empleados. El empleado debe trabajar al menos tres meses para comenzar a recibir días de enfermedad y podrá tener un máximo de 5 días de enfermedad al año. El proyecto de ley también pude ser aprobado por el Concejo y el alcalde Bloomberg puede vetarlo. Los concejales latinos aprueban este proyecto de ley.

“La gente enferma puede enfermar a otras personas”, dijo el abogado Bryan Pu-Folkes. “Pasar esta ley es lo correcto y tiene sentido económico”.

El abogado Bryan Pu-Folkes.

Lenin Juca, quien trabajó en Staples, dijo que comenzó su propia empresa de fotocopias porque no quiere negarle a la gente sus días de enfermedad como lo hace esta empresa. “Las grandes compañías sólo piensan en la producción y por eso sus empleados van a trabajar enfermos y no atienden bien a los clientes, además de enfermarlos”, dijo Juca, propietario de Copy & Print Center, ubicado en la calle 94 y la avenida Roosevelt, en Queens.

El doctor Freddy Castiblanco, propietario del centro nocturno La Terraza Tren 7 Café, dijo que cuando la gente acude a trabajar muy enferma, entonces puede surgir una epidemia. “Los días de enfermedad son un derecho laboral y desde el punto de vista médico son una obligación”, dijo Castiblanco.

Mientras que Marcos Reynoso, empresario de Brooklyn, hablaba en beneficio de este proyecto de ley, Ovidio Cornejo y Diana Rojas sostenían una pancarta y gritaban “sí se puede”.

“Los críticos dicen que esta ley va a matar a los pequeños comerciantes, pero son los pequeños comerciantes quienes desean la aprobación de los días de enfermedad”, concluyó Friedman.

El dueño de una bodega de la zona, quien no quiso dar su nombre o dejarse tomar una foto, dijo que los días de enfermedad sólo los usan los empleados que llevan trabajando varios años en su establecimiento. «Los empleados abusan y algunos quieren recibir dinero sin hacer nada. Ya estuviera arruinado de tanto pagar días de enfermedad».

Statement by Ana Maria Archila, Co-Executive Director of Make the Road New York in response to New York City Council Speaker announcement that she will not support paid sick days legislation


It is with deep and profound sadness that immigrant and working-class New Yorkers respond to today’s announcement by New York City Council Speaker Quinn.

Speaker Quinn’s decision is bad for the public health of New York City, and is bad for more than one million workers who will continue to have to make the inhumane choice between caring for themselves or their children and losing their jobs.

Paid sick leave is supported by 88% of working mothers in New York City (Lake Research Associates) and more than two-thirds of the New York City Council.

It is sound public policy, and immigrant and working class New Yorkers will continue to work to make it the law in New York City.