Vitrina en la avenida Roosevelt en Jackson Heights. Fotos Javier Castaño

Comenzó a nevar el domingo después del medio día y antes que se ocultara el sol La Gtran Manzana estaba cubierta de nieve. El calor de la Navidad quedó atrás y solo hay recuerdos. Las reglas de estacionamiento están suspendidas y el alcalde Bloomberg dijo que la ciudad está preparada pare enfrentar más de un pie de nieve. Retirar una pulgada de nieve le cuesta a la ciudad un millón de dólares, así que esta nevada costará más de 10 millones de dólares. Mucha sal y mucha pala. Los vuelos en los aerepuertos LaGuardia y Kennedy están suspendidos y lo mejor es que las escuelas públicas están cerradas por las fiestas de fin de año.

Una cruda ola de frío que azota a numerosos estados de EE.UU provoca la cancelación de cientos de vuelos después de la fiesta de Navidad y obliga ahora a las autoridades a advertir a los viajeros que incluso corren peligro de desplazarse por carreteras.

Delta anunció unas 800 cancelaciones de vuelos, de esas unas 300 de sus salidas programadas desde el aeropuerto de Atlanta, en Georgia, uno de los más importantes del país.

Las nevadas no sólo afectan el norte y centro del país sino que también azotan a algunos estados del sur. Ya se emitieron avisos de tormenta invernal desde Arkansas hasta las Carolinas, y desde la parte central de Alabama hasta Virginia Occidental.

De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, las tormentas pudieran dejar caer hasta más de cinco pulgadas de nieve en Washington, la capital, y afectar el área, incluso el lunes.

También se han pronosticado nevadas para Boston y Nueva York con temperaturas de hasta seis grados centígrados bajo cero y ventiscas con ráfagas de 30 kilómetros por hora.

Algunas aerolíneas pidieron a los pasajeros que estuvieran al tanto de la información en sus páginas de internet y ofrecieron cancelarles sin penalidades sus vuelos a varios destinos, incluidos algunos en el sureste del país.

A pesar de que muchos se quedaron con las maletas en la mano en los aeropuertos, en los estados del sur, donde no son tan comunes los fríos muy intensos por esta fecha, muchos veían con expectativa la posibilidad de tener una Navidad y un fin de año cubiertos de nieve.