Tenemos que cuidarnos para que cuando pasemos los 80 años sigamos disfrutando la vida a plenitud. Foto Dreamtime

¿Has escuchado alguna vez esta pregunta?: “¿Qué le dirías hoy a tu yo de 20 años?” Para quienes transitamos la mediana edad, seguramente tendríamos innumerables consejos que compartir con aquella versión más joven de nosotros mismos.

Pero, ¿qué tal si transformamos esta interrogante en una propuesta más futurista? Al fin y al cabo, el pasado ya no existe y nada podemos hacer para modificarlo. La verdadera pregunta que puede transformar nuestro presente es:

¿Qué quisieras que tu yo de 80 años le dijera a tu YO de hoy?

Esta perspectiva cobra un sentido más profundo, pues aunque no tenemos garantía de alcanzar esa edad (las probabilidades se dividen equitativamente entre llegar o no), proyectarnos hacia el futuro nos permite trazar un camino en el presente, elaborar un plan y tomar acciones concretas para arribar a ese lugar donde deseamos estar.

En mi caso personal, anhelo que mi yo de 80 años le diga a mi yo actual:

  1. “Gracias por haber tenido el valor de abandonar el alcohol cuando aún eras joven, esa decisión transformó tu vida entera.”
  2. “Qué sabiduría demostraste al persistir en tu sueño de obtener tu maestría, a pesar de todos los obstáculos.”
  3. “Fuiste extraordinariamente valiente al reconstruir tu vida y tomar la difícil decisión de divorciarse cuando era necesario.”
  4. “Aprendiste profundamente de tus errores y, lo más importante, no volviste a repetirlos.”
  5. “La inversión más rentable que realizaste fue la que hiciste en tu educación y crecimiento personal.”
  6. “Tus hijos han sido tu mayor regalo y bendición, una fuente constante de aprendizaje y amor.”
  7. “La vejez no es la sombra que temías, sino la cosecha luminosa de todo lo que sembraste con dedicación.”
  8. “¡Qué fortuna que te mantuviste en movimiento cada día! Mira cómo ahora puedo seguir caminando con libertad y disfrutando de lo que más amo: bailar, explorar la naturaleza y deleitarme con el cine.”
  9. “Todos esos libros que devoraste con pasión nutrieron tu mente, permitiéndote tomar decisiones más sabias y conservar una mentalidad jovial y curiosa.”
  10. “Si no hubieras incorporado los ejercicios de fuerza a tu rutina, hoy mi movilidad estaría severamente limitada. ¡Gracias por esa disciplina!”
  11. “Puedes sentir una inmensa satisfacción por haber inspirado a tantas mujeres a valorar su salud, prevenir enfermedades y asumir las riendas de su destino.”
  12. “¡Misión cumplida, con creces!”

Y tú, ¿qué mensaje esperarías recibir de tu YO de 80 años? La respuesta podría iluminar el camino que estás transitando hoy.

Sigue mi cuenta de Instagram: @Health.Coach.Paola

Advertisements