Ahora reclaman que se archiven los proyectos de ley ya retirados temporalmente, pero los gritos de «Fuera Correa Fuera» que siguen dominando las protestas en Ecuador evidencian que el objetivo es derrocar al mandatario.

Que no te quepa duda, quieren botar (sacar) al Presidente, aseguro a Prensa Latina un transeúnte que observaba la manifestación de anoche en la avenida de los Shyris, en la parte norte de la ciudad.

Al igual que en días anteriores, los manifestantes asediaron durante algunas horas la sede de la gobernante Alianza PAIS, que estaba resguardada por un fuerte cordón policial, para luego marchar por varias calles del norte de la ciudad agitando banderas negras y gritando consignas contra Correa.

En Guayaquil, cuyo alcalde socialcristiano convocó a una marcha para el 25 de junio, también se realizó un plantón, mientras organizaciones indígenas y obreras contrarias al gobierno anunciaron al menos otras tres protestas en Quito a partir de este jueves, y preparan un paro nacional.

Las manifestaciones y las convocatorias a realizar otras se producen a despecho de la retirada temporal de los proyectos de ley, y del llamado que hizo Correa a todos los ecuatorianos a participar en un gran diálogo nacional, no sólo sobre las propuestas en cuestión, sino sobre tipo de país que desean.

Queremos debates, no gritos, queremos argumentos, no manipulación, remarcó el mandatario el lunes pasado en un mensaje a la nación.

En dicha alocución se mostró incluso dispuesto a archivar de manera definitiva ambos proyectos de ley, si le demuestran que las nuevas tasas impositivas que se aplicarían a las herencias y la plusvalía afectan a los pobres o a la clase media del país.

De acuerdo con el jefe de Estado ecuatoriano, detrás de las protestas de los últimos días está la mano de la derecha local e internacional, que ha puesto en marcha, asegura, una restauración conservadora en Latinoamérica.

Para muchos, un video que circula en las redes sociales donde dos ciudadanos que se identifican como venezolanos incitan a los ecuatorianos que viajan en un ómnibus del transporte público de Quito a levantarse contra el gobierno es una prueba de la conspiración denunciada por Correa.

Hay formatos establecidos para desestabilizar a la región, que utilizan el capital de la derecha, de la banca privada, para generar este ámbito de caos en el que nosotros no vamos a caer, advirtió, por su parte, la presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, en declaraciones al canal multinacional Telesur. PL