Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, le pasó el proceso de destitución del presidente Trump al senado, que actuará como juez.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos de mayoría demócrata votó este miércoles a favor de enviar al Senado los artículos (cargos) de juicio político contra Trump, lo que dará luz verde al inicio del histórico proceso en un país polarizado y en pleno año electoral.

Con 228 votos a favor y 193 en contra, la Cámara abrió el camino para que los procedimientos pasen al Senado. Es solamente la tercera ocasión en que un presidente es llevado a juicio político en la historia de Estados Unidos.

La votación llega a un mes de que la Cámara de Representantes acusó a Trump, el 18 de diciembre, de dos cargos: abuso de poder y obstrucción del Congreso.

Solo un demócrata, el representante de Minnesota Collin Peterson, votó no. Peterson también votó en contra de acusar a Trump en diciembre.

Por otro lado, el representante independiente Justin Amash, quien dejó el Partido Republicano el año pasado -alegando que se iba por Trump-, votó con los demócratas a favor de comenzar el juicio en el Senado. Ningún republicano votó a favor, indicó el sitio BuzzFedd.

La portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, dijo que Trump «espera ser completamente exonerado», y en un comunicado indicó que «el presidente Trump no ha hecho nada malo».

“Aquí vamos de nuevo, otra estafa más de los demócratas. Nada que hacer. ¡Se suponía que todo este trabajo lo realizaría la Cámara, no el Senado!”, dijo Trump en un tuit.

La presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, dijo en su cuenta de Twitter: «La Constitución y nuestros juramentos para protegerla están en juego. Eso es lo que el Senado debe considerar».

Adam Schiff instó a los republicanos a permitir más evidencia y testigos en el juicio. El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnel se ha resistido a la idea de llamar a testigos, diciendo que los senadores deberían considerar solo la evidencia acumulada por la Cámara.

«Si McConnell hace de este el primer juicio en la historia sin testigos, quedará expuesto por lo que es, y eso es un esfuerzo para encubrir al presidente», dijo Schiff en una conferencia de prensa.

Nuevos documentos

Los demócratas también publicaron documentos que incluyen nuevos detalles del empresario de Florida Lev Parnas, asociado del abogado personal de Trump Rudy Giuliani, sobre la campaña de presión de Trump sobre el presidente ucraniano Volodymir Zelenskiy y otros funcionarios.

La evidencia incluye una nota manuscrita de Parnas en papel membretado del Hotel Ritz-Carlton en Viena que dice «haga que Zalensky (sic) anuncie que se investigará el caso Biden».

También se reveló la captura de pantalla de una carta previamente no divulgada que Giuliani envió en mayo al entonces presidente electo, presentándose como el «abogado personal» de Trump y solicitando una reunión con el «conocimiento y consentimiento» de Trump.

Otras comunicaciones divulgadas muestran a Parnas, Giuliani y otros comentando sobre el despido de la embajadora de EE.UU. en Ucrania, Marie Yovanovich, quien se opuso a las exigencias de Trump de que se investigue a los Bidens

Un juicio en curso

Los demócratas acusan a Trump de abuso de poder por pedirle a Ucrania que investigue a su rival político Joe Biden y por la obstrucción al Congreso para bloquear el testimonio de funcionarios de la administración y los documentos solicitados por legisladores demócratas.

El martes, Pelosi, se reunió a puerta cerrada con representantes demócratas en el Capitolio, tras lo cual se puso fin a la espera de varias semanas.

El presidente Trump y los republicanos se oponen al juicio político y culpan a los demócratas de dividir el país.

Los republicanos han argumentado que las acciones de Trump no se elevan al nivel de delitos imputables. Han acusado a los demócratas de utilizar el asunto de Ucrania como una forma de anular la victoria electoral de Trump en 2016.

Se espera que el Senado absuelva a Trump, manteniéndolo en el cargo, ya que ninguno de sus 53 republicanos ha expresado su apoyo para destituirlo, un paso que según la Constitución de los Estados Unidos requeriría una mayoría de dos tercios en la cámara de 100 escaños.

Pero la acusación de Trump por parte de la Cámara el mes pasado seguirá siendo una mancha en su historial y el juicio televisado en el Senado podría ser incómodo para él, ya que busca la reelección el 3 de noviembre, con Biden como uno de los principales candidatos para la nominación demócrata para desafiarlo.

«Estamos aquí hoy para cruzar un umbral muy importante en la historia de Estados Unidos», dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en el piso de la Cámara antes de la votación.

El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, republicano, dijo que se esperaban declaraciones de apertura en el juicio el próximo martes.

Ningún presidente de EE.UU. ha sido destituido como resultado directo de un juicio político. Richard Nixon renunció en 1974 en el escándalo de corrupción de Watergate antes de que la Cámara llena pudiera votar sobre los artículos de juicio político, mientras que Andrew Johnson y Bill Clinton fueron acusados por la Cámara, respectivamente en 1868 y 1998, pero no condenados por el Senado. Voa

COMO ES EL PROCESO DE DESTITUCION

La decisión de la Cámara de Representantes este miércoles de enviar al Senado los artículos (cargos) de juicio político al presidente Donald Trump, cierra al fin la primera parte de este proceso e inicia el procedimiento en la Cámara Alta del Congreso de Estados Unidos.

El envío de los artículos al Senado estuvo estancado desde diciembre pasado debido a que la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, los había retenido para exigir al Senado que aclarara cómo planeaba desarrollar el juicio político.

Después de una guerra verbal con el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, Pelosi cedió por fin a las presiones y anunció la semana pasada que sometería a votación este miércoles el envío de los artículos.

¿Cómo es el proceso de juicio político?

El juicio político a un presidente estadounidense, también llamado proceso de destitución, está definido en la Constitución para sustituir al ejecutivo cuando este ha cometido delitos graves que hacen que no sea merecedor del cargo.

El proceso se compone de dos partes: la primera en la Cámara Baja, donde los legisladores debaten los argumentos contra el presidente y aprueban los cargos si los consideran válidos. Es un trabajo como el de una Fiscalía preparando su caso para llevar a juicio.

El juicio tiene lugar en el Senado, donde los senadores actúan como un jurado, mientras que algunos miembros escogidos por la Cámara de Representantes, llamados “gestores”, oficiarán como los fiscales, y el presidente de la Corte Suprema como el juez.

Un equipo de abogados defenderá al presidente en el juicio.

¿Cuál es la función de los gestores?

Como solo ha habido otros dos juicios políticos a presidentes en el Senado en la historia de Estados Unidos, contra Andrew Johnson en 1865 y contra Bill Clinton en 1999, el precedente histórico sobre el papel de los gestores es muy débil.

Tampoco hay un número exacto de gestores establecido. En el juicio de Johnson fueron seis, en el de Clinton 13 y Pelosi nombró el miércoles 15 de enero a siete.

Su función es presentar el caso de la Cámara contra el presidente en el Senado, como los fiscales en un juicio regular, e interrogarán a testigos si los hay.

Según el estratega demócrata Michael Gordon, un gestor debe ser un legislador con credibilidad, no extremadamente partidista, y una opción menos ideal es un miembro muy partidista que no aborda hechos con imparcialidad.

En la realidad, todo esto es debatible.

¿Por qué Pelosi retuvo los artículos?

Se da por sentado que el Senado, de mayoría republicana, absolverá a Trump, pero Pelosi, expresando el sentimiento de muchos demócratas, no quería que el juicio en el Senado se convirtiera en un procedimiento expedito para declarar inocente a Trump.

Entre otras cosas, Pelosi y los demócratas quieren que el Senado llame a testigos que ellos no pudieron interrogar en las audiencias en la Cámara porque estuvieron vedados por el presidente.

Sin embargo, estos esfuerzos chocan con una Constitución que no detalla cómo debe ser el proceso y el propio Senado opera bajo reglas propias establecidas por sus miembros y puede cambiarlas en cualquier momento por votación mayoritaria.

Lo único claro es que las «Reglas de procedimiento y práctica en el Senado para casos de juicios políticos a funcionarios titulares [en ejercicio]” dicen que una vez que la Cámara de Representantes presente los artículos, el Senado procederá a su consideración hasta que se llegue a un fallo final.

¿Qué ha prometido el Senado?

El proceso en el Senado se ha convertido en una lucha para lograr que se cite a los testigos que no pudieron declarar en las audiencias de la Cámara de Representantes.

Los republicanos afirman que los esfuerzos de los demócratas para llevar a cabo más investigaciones y citar a testigos prueban que el caso para juicio político preparado por la cámara baja no es sólido.

El martes, los senadores republicanos Lindsey Graham y Mike Rounds dijeron que el plan de juicio de McConnell garantizará que se lleve a votación la solicitud de llamar a testigos y escuchar nuevas pruebas.

El propio McConnell dijo en diciembre a la cadena Fox News que los republicanos no habían cerrado la puerta a la posibilidad de llamar testigos en el juicio político.

A pesar de ello, los demócratas desconfían por la proximidad de McConnell a Trump, quienes se han convertido prácticamente en aliados políticos y de sugerencias que había para desestimar los cargos contra Trump en el Senado.

Sin embargo, el senador Roy Blunt, uno de los líderes republicanos, dijo el martes que los senadores, “en general, no están interesados en la moción de descartar. Piensan que ambas partes tienen que ser escuchadas».

Por lo pronto, McConnell declaró que el juicio político probablemente comenzará el próximo martes, después de algunos pasos preliminares en los procedimientos esta semana. Voa