Sepp Blatter, el presidente de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) ha renunciado en medio del peor escándalo de corrupción en ese organismo que realiza cada cuatro años el Mundial de Fútbol. Blatter, quien fue reelegido la semana pasada, llamó hoy a las federaciones a una asamblea extraordinaria para elegir a un nuevo presidente.

Su cuarto reinado le duró cuatro días y se ve obligado a renunciar por falta de apoyo interno y externo.

La semana pasada, varios miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA fueron arrestados y dos día después Blatter fue reelegido por cuarta vez a la presidencia. Algo muy extraño. Además, en su discurso de aceptación de la presidencia, Blatter no mencionó el escándalo de corrupción o los arrestos. Tampoco pidió disculpas.

Pero la presión fue superior a sus deseos: “Mi mandato parece que no tiene el apoyo de la gente”, dijo Blatter este martes. La fiscalía federal de Brooklyn fue la encargada de la investigación y de elaborar la acusación formal contra los directivos del fútbol internacional. Desde hacía varios años se rumoreaba sobre los sobornos y la corrupción en le FIFA.

“Estoy muy ligado a la FIFA y sus intereses y por eso he tomado la decisión de abandonar el organismo”, dijo Blatter. “Los que más me importa es la FIFA y el fútbol mundial”.

La investigación tuvo mucho que ver con el otorgamiento de la sede de los mundiales de fútbol del 2018 (Rusia) y 2022 (Catar) en donde la temperatura supera los 110 grados en el verano, cuando se realiza el Mundial de Fútbol.