En el Cuchifrito de la calle 116 en El Barrio, al noreste de Manhattan, la empleada salvadoreña Iris Castro no tiene ni idea de quién es Melissa Mark-Viverito. El jugo de ajonjolí y el mofongo al pilón son de los preferidos de la clientela, además de los chicharrones de pollo y las alcapurrias… Este restaurante siempre ha servido lo mejor de la comida puertorriqueña y todavía no ofrecen tacos picosos para atraer a los mexicanos que están llegando a este vecindario de Nueva York.

Son las 2:30 de la tarde y el joven dominicano Javier Morel no deja de mirar su teléfono celular. Morel tampoco conoce a Viverito, la presidenta del Concejo de la ciudad de Nueva York. Pero el boricua Tyron Crescioni si tiene una opinión sobre esta política del Partido Demócrata: “Viverito ha apoyado a mucha gente en El Barrio y tengo entendido que es muy eficiente”, dijo Crescioni mientas almorzaba con un suculento plato de arroz con pollo. “Ha renovado La Marqueta, tiene muchos seguidores y creo que quiere ser alcaldesa de esta ciudad”.

A tres cuadras del Cuchifrito y a partir del medio día, en el Johnson Community Center, Viverito había pronunciado su primera alocución como presidenta del Concejo de Nueva York. Un discurso salpicado de frases para distanciarse del ex alcalde Bloomberg y de la ex presidenta del Concejo, Christine Quinn, quienes favorecieron a las corporaciones durante 12 años.

Melissa Mark-Viverito en el auditorio del Johnson Community Center de El Barrio, al noreste de Manhattan. Fotos cortesía

Melissa Mark-Viverito en el auditorio del Johnson Community Center de El Barrio, al noreste de Manhattan. Fotos cortesía

La presidenta Viverito eligió el vecindario que mejor representa el gueto latino para su primer discurso del estado de la ciudad de Nueva York. Esta boricua hizo historia al escoger por primera vez un edificio público de la comunidad negra para pronunciar su discurso y fue al grano: “Ha llegado la hora para que todas las voces de la ciudad sean escuchadas y empoderadas”, “pelearemos por cada uno de ustedes”, “estamos pensando en grande”, “vamos a darle poder al pueblo”, y “tenemos que ponernos los zapatos de los demás”.

El público se puso de pie y aplaudió al unísono en el auditorio de este centro comunitario. Mientras delineaba su estrategia política, en las pantallas de televisión aparecían fotos y el título de su discurso: “Levantando la voz de todos”.

Lo primero que hizo la presidenta Viverito fue agradecerle a su familia que se levantó en El Barrio y al alcalde Bill de Blasio. Luego habló del legado de su vecindario que le producen orgullo: El Teatro Pregones, el Centro Cultural Julia de Burgos, Antonia Pantoja, Aspira, La Marqueta y el grupo revolucionario los Young Lords.

Después repasó los logros legislativos del último año, como la reducción del límite de velocidad (Vision Zero), almuerzo gratis en las escuelas públicas y el carné de identificación para indocumentados. También habló de la tensión entre el alcalde de Blasio y el Departamento de Policía de Nueva York y le metió mano a sus planes para el futuro.

“Vamos a revitalizar la Comisión de Derechos Humanos y a expandir la ley de derechos humanos con la creación de la Oficina de Coordinación de Justicia Civil. No podemos seguir encarcelando a los menos favorecidos y tampoco podemos olvidarnos de aquellos que no pueden pagar un abogado para evitar ser desalojados de la vivienda o arrestados por crímenes menores. Esta oficina será el bufete del pueblo”, dijo Viverito, presidenta del Concejo de Nueva York.

Más aplausos del público y de sus compañeros políticos. El concejal Jimmy Van Bramer, de Queens, quien presentó a Viverito, exaltó su carrera legislativa y condenó el odio racial que prevalece en esta nación, “demostrado” en el asesinato de tres estudiantes musulmanes esta semana en Carolina del Norte.

“También vamos a expandir los servicios a los pequeños negocios, porque no sabríamos qué hacer sin nuestros salones de belleza y bodegas. Les tenemos que quitar tantas regulaciones y multas y vamos a tratar de controlar el alto costo de la renta comercial, aunque este es un tema difícil”, dijo la presidenta Viverito.

Melissa Mark-Viverito durante su primer discurso como presidenta del Concejo de Nueva York.

Melissa Mark-Viverito durante su primer discurso como presidenta del Concejo de Nueva York.

“Estamos trabajando con el Departamento de Educación para que nuestros planteles educativos sean más seguros y apoyemos a nuestros maestros. No podemos seguir penalizando a los estudiantes y estamos trabajando con la NASA para llevar la ciencia a los salones de clase. Los estudiantes tendrán la oportunidad de hablar con los astronautas”, dijo Viverito. “La empresa Microsoft también permitirá que nuestros estudiantes bajen gratis la tecnología más avanzada para su beneficio y el de sus familias. No se trata de poseer computadores, sino de saberlos utilizar”.

“En una ciudad en donde el 37% de su población ha nacido en otra nación y el 48% de los pequeños negocios son de empresarios foráneos, tenemos que apoyar a los inmigrantes. Por eso invertiremos 5 millones en el Proyecto de Unidad Familiar, para defender al pueblo y evitar deportaciones”, continuó Viverito.

En el Cuchifrito de la calle 116 seguían sirviendo frituras. El olor del bacalao guisado impregnaba el ambiente. A pocos pasos de La Marqueta, en la oficina local de la concejal Viverito, la gente seguía llegando en busca de información sobre vivienda y el programa de salud Obamacare. Carlos Araujo dijo que esperaba un cambio en la ciudad de Nueva York “porque todo está muy caro y han desaparecido a la clase media”.

Y Viverito también se refirió al presupuesto de la ciudad de Nueva York y dio este teléfono 646-798-1623 para aquellos que anhelen participar en “este proceso democrático”.

Javier Castaño