El presidente Rafael Correa se desabotonó la camisa y dijo desde una ventana del hospital que "si me quieren matar aquí estoy".

El presidente ecuatoriano Rafael Corra fue rescatado de un hospital de Quito en donde era retenido por agentes de la policía. Fue un intento de golpe de estado. Hubo disparos, muertos, heridos y sangre. «Han traicionado su patria y puesto en peligro la vida de sus hermanos. Miserables de la oposición, traicioneros, no pudieron derrocarme. Irresponsables, la historia los juzgará y sólo nos queda seguir adelante… Hasta la victoria siempre», dijo el primer mandatario inmediatamente depués de haber sido liberado por el Ejército de Ecuador.

El presidente Correa había acudido al hospital para ser operado de una pierna y por eso salió en silla de ruedas y con máscara anti gases.

«Se ha derramado sangre ecuatoriana y lloré al ver esta realidad», dijo el presidente Correa al final de un día en el cual hubo saqueos y violencia en las calles de las principales ciudades de Ecuador. Algunos periódicos sacaron sus publicaciones del internet. También hubo amenazas contra los medios de comunicación y el aeropuerto de Quito clausuró sus vuelos.

El presidente ecuatoriano culpó al ex presidente Lucio Gutiérrez de este intento de golpe de estado.»El único culpable es el gobierno corrupto, arrogante e inepto del presidente Correa», respondió Gutiérrez.

El presidente Correa le agradeció a los presidentes de Latinoamérica y del mundo que condenaron su «secuestro» y dijo que «no habrá perdón ni olvido» en actitud desafiante.

Luego del atentado de golpe de estado, el primermandatario se subió al balcón del Palacio de Carondelet, la sede del ejecutivo, para asegurar que todavía es el mandatario de Ecuador.

Walter Sinche, activista ecuatoriano en Nueva York, dijo que no le gustó la manera como el Correa se desabrochó la camisa y desafió a la multitud diciendo que prefiere «salir cadáver que perder la dignidad». Par Sinche no se comportó como un presidente «porque mostró su arrogancia y no se comportó a la altura de la presidencia».

El mandatario salió del hospital en el cual estuvo retenido en medio de un tiroteo entre Ejército y policías sublevados.

En el operativo de rescate del Ejército, que duró más de media hora, se han reportado varios heridos.

Una fuerza militar se enfrentó al cerco de los policías sublevados contra el mandatario.

Correa se encontraba en el tercer piso del hospital, donde llevaba recluido toda la jornada, pues los policías sublevados no lo dejaban salir.

Correa vivió así la mayor crisis en sus casi cuatro años de gobierno con protestas de policías y militares que rechazan una ley oficialista que les quitará beneficios económicos.

Correa había afirmado que se negaba a negociar con los policías sublevados mientras estuviera retenido en el hospital.

Correa acusó a unos policías sublevados de no permitirle salir del hospital de Quito al que acudió este jueves tras ser agredido con gases lacrimógenos en un cuartel, en declaraciones telefónicas a la televisión nacional.

El jefe de Estado apuntó que del hospital lo sacan «como presidente o como cadáver» y aseguró que no va a perder su «dignidad».

Adicional a esto, policías sublevados agredieron al ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, y le causaron una herida en la cabeza por lo que fue hospitalizado, según dijo a la agencia de noticias Efe una fuente gubernamental.

Patiño presentaba manchas de sangre en su camisa al momento de ingresar en el hospital Metropolitano, según constató Efe.

Por otro lado, el alcalde de Quito, Augusto Barrera, informó que el aeropuerto internacional de Quito fue reabierto luego de que sus pistas fueran tomadas esta tarde por militares ecuatorianos.

Una persona muerta y varios heridos

«Hemos atendido en Quito a 50 personas que presentaron emergencias médicas por asfixia a causa del gas lacrimógeno, impactos de perdigones y de bombas lacrimógenas», dijo Jorge Arteaga, el portavoz de la Cruz Roja.

Las diferentes protestas que se han generado tras la sublevación de los policías contra Correa también dejan una persona muerta, según el gobierno.

Así lo informó el ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal.

El ministro informó que informaciones preliminares apuntan al fallecimiento de un civil en Guayaquil, de una docena de heridos en esa localidad y otras dos personas heridas con perdigones en Quito.

«Esto es inadmisible nosotros no podemos aceptar esos actos de violencia y llamamos nuevamente a la prudencia razonable de aquellos individuos que fueron partícipes de los actos de subordinación», expresó Carvajal.

Respaldo a Correa

Miles de personas se congregaron la tarde de este jueves cerca al ‘Hospital de la Policía Nacional’, en Quito, en un intento por respaldar al Presidente de Ecuador.

La Policía intentó dispersar con gases lacrimógenos a quienes se dirigieron al hospital donde está encontraba el mandatario.

En su caminata hacia el hospital, las personas, algunas con palos y banderas, lanzaron arengas en respaldo a Correa.

«Estamos aquí en pie de lucha por la democracia, defendiendo al presidente de todos los ecuatorianos, rescatándolo, estamos aquí todos los quiteños y han venido de los cantones cercanos caminando, nos están lanzando bombas lacrimógenas a los ministros, a las señoras, a los niños», dijo la ministra de Obras Públicas, María de los Ángeles Duarte.

Comunicado del Gobierno

En medio de los desórdenes, el gobierno ecuatoriano envió un comunicado a en el que rechazó la «insurbodinación de elementos de la fuerza pública», a los que acusa de estar aliados con  «grupos que persiguen la ruptura de orden democrático», cuyo objetivo es «interrumpir un proceso histórico de cambio político, económico y social que cuenta con el indiscutible apoyo mayoritario de las ciudadanas y ciudadanos del Ecuador».

En el texto se apoyan las manifestaciones en favor del presidente Correa como un «derecho irrenunciable» del pueblo de defender «la vigencia irrestricta de la Democracia y la continuidad del Gobierno al que ellos han encomendado soberanamente la dirección del Estado ecuatoriano».

Y anota: «Reafirmamos el compromiso público que expresó el Presidente Correa de defender la Democracia».