El copiloto del avión de Germanwings que se accidentó en los Alpes franceses estaba encerrado solo en la cabina, y deliberadamente hizo descender el avión para estrellarlo, dijo el fiscal público de Marsella, Brice Robin, en conferencia de prensa.

Mientras tanto, el piloto principal trataba infructuosamente de ingresar a la cabina. De acuerdo al fiscal, el avión fue sometido a un descenso que solo pudo ser deliberado y el copiloto –que fue identificado como Andreas Lubitz, de 28 años— no tenía ninguna razón para no dejar entrar al piloto que antes de levantarse dejó el control de la aeronave de manera normal.

“Deliberadamente intentó destruir la aeronave”, dijo el fiscal.

Posteriormente el presidente de la aerolínea Lufthansa Carsten Spohr dijo “estar sin palabras” al confirmar que efectivamente el copiloto intencionalmente activó el descenso del avión para estrellarlo.

Spohr también dijo que el copiloto empezó su entrenamiento en 2008, el cual interrumpió, pero luego retomó sin ningún inconveniente. “El cumplía con todos los requisitos y estaba en toda su capacidad para pilotear una aeronave”, agregó

“El copiloto parecía respirar normalmente, no dijo ni una sola palabra. Guiaba el avión en silencio”, agregó.

Robin no quiso comprometerse en descartar que se haya tratado de un acto de terrorismo, pero dijo que “no hay nada que [lo] sugiera”.

Añadió que el copiloto no estaba en ninguna lista de terrorismo, pero dijo no saber qué fe profesaba.

El airbus 320 está diseñado con medidas de seguridad para permitir una entrada de emergencia a la cabina si el piloto dentro no responde, pero el código que lo hubiera hecho posible nunca entró en efecto, y no lo hubiera hecho si el copiloto adentro de la cabina no lo hubiera querido.

Un oficial militar de alto rango involucrado en la investigación describió una conversación “muy suave, muy fresca” entre los pilotos durante la primera parte del vuelo de Barcelona a Düsseldorf, según publicó el New York Times.

Posteriormente, el audio indicó que uno de los pilotos salió de la cabina y no pudo volver a entrar.

“El tipo afuera golpea ligeramente la puerta y no hay una respuesta”, dijo el investigador. “Y luego golpea la puerta más fuerte y no hay respuesta. Nunca hay una respuesta”.

El investigador agregó que “usted puede oír que está tratando de derribar la puerta”.

Mientras el audio parece dar una idea de las circunstancias que condujeron a la caída del avión de Germanwings que dejó 150 víctimas fatales, también deja muchas preguntas sin respuesta.

“No sabemos todavía la razón por la cual uno de los pilotos salieron”, dijo el funcionario, que pidió el anonimato porque la investigación continúa. “Pero lo que es seguro es que al final del vuelo, el otro piloto está solo y no se abre la puerta”.

El capitán tenía más de 6.000 horas de vuelo y había trabajado para Germanwings desde 2014, y antes para Lufthansa y Condor. El copiloto era relativamente nuevo y tenía menos experiencia. Voz