Por Dámaso González

Iniciamos esta columna como una forma de ganar adeptos y al mismo tiempo generar una cultura legal entre la comunidad hispana de Nueva York para prevenir errores ante un juez y con su propia vida.

Y es que luego de vivir mas de 18 anos en los Estados Unidos, me he dado cuenta que el desconocimiento básico del derecho ha permitido todo tipo de abuso a los grupos inmigrantes: desalojos en sus hogares, fraude en sus trámites migratorios y sobre todo, la pérdida de los tiempos prescritos por ley en el momento de sufrir un accidente en su centro de trabajo.

Como reportero he plasmado en las páginas de los periódicos locales los momentos en que una madre sufre luego de que su esposo es deportado a su país de origen; también reporté el momento en que un grupo de mexicanos era acosado por su casero sino abandonaba su departamento.

Fui testigo además de aquel joven jornalero que fue abandonado a su triste suerte, luego de caer de un andamio a una altura de 12 pies. El joven trabajador sufrió severas lesiones en la espalda y pie. También reporte el caso de un joven repartidor de comida que fue embestido por dos vehículos. En aquel entonces, la familia del occiso desconocía los pasos a seguir para hacer un reclamo por la muerte de su ser querido.

En los últimos cinco años he tenido la oportunidad de trabajar de cerca con profesionales del derecho, con esas personas que se entregan a diario para ganar el mejor veredicto a favor de sus clientes. Me he dado cuenta que en la mayoría del tiempo, los trabajadores desconocen sobre qué hacer en caso de verse involucrado en un problema legal.

Quiero dejar en claro que no pretendo en ningún momento dar clases de derecho, precisamente porque no soy abogado. Soy comunicador y como tal tengo la obligación moral y profesional de ayudar de alguna manera en el fortalecimiento de la comunidad hispana en Nueva York y que mejor que sea a través de una columna periodística.

En mi próxima entrega explicaré lo sucedido a un trabajador centroamericano en su centro de trabajo y que fue lo que tuvo que pasar antes de encontrar a su representante legal.