El conflicto entre los familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y el gobierno mexicano pareciera entrar hoy en un momento de distensión, luego de un nuevo encuentro aquí.

Los padres, estudiantes y organizaciones que apoyan la causa por la desaparición de los normalistas de la escuela rural Raúl Burgos, de Ayotzinapa, estado de Guerrero, acordaron levantar hoy el plantón que mantenían en una céntrica avenida capitalina desde el 26 de noviembre.

En esa fecha se cumplieron 13 meses de la desparición en Iguala, Guerrero, de los 43 jóvenes, así como el asesinato de otros tres civiles y heridas a una veintena, en hechos atribuidos a la policía municipial y el grupo criminal Guerreros Unidos.

La decisión de terminar la protesta ocurrió luego de una nueva reunión con autoridades gubernamentales, esta vez presidida por la titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez, que ambas partes calificaron de positiva.

En el encuentro participaron miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), a quienes el gobierno mexicano concedió seis meses adicionales para participar en las pesquisas del caso.

Las autoridades mexicanas aprobaron nuevas líneas de investigación propuestas por el GIEI, un compromiso que adoptó el presidente Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, quedan por difundir los acuerdos adoptados en esta ocasión con la titular de la PGR.

Una nueva cita entre las partes tendrá lugar el próximo 10 de diciembre, según adelantó el abogado Vidulfo Rosales, quien funge como representante legal de los familiares de las víctimas del llamado crimen de Iguala. PL