Representantes de las organizaciones sociales y de diversos sectores de Cuba comenzaron a llegar hoy aquí para mostrar su trabajo, logros e intereses en los diversos foros programados como parte colateral de la VII Cumbre de las Américas.

El encuentro de mandatarios sesionará el viernes y sábado próximos en esta capital con la participación de una treintena de jefes de Estado del hemisferio.

El programa de la cita incluye otros cuatro foros dedicados a los campos empresarial, académico (rectores universitarios), juvenil y la llamada sociedad civil, los cuales presentarán sus conclusiones ante los gobernantes.

La delegación cubana estará integrada por más de un centenar de miembros de la sociedad civil: actores sociales, jóvenes, intelectuales, campesinos, cooperativistas, empresarios y académicos.

El denominado Foro Social promete ser escenario de fuertes debates entre los promotores del modelo neoliberal para los países latinoamericanos y caribeños y los que reclaman mejores condiciones de vida en los campos social, educacional, laboral, de salud, medio ambiente y migración, entre otros.

La agenda oficial también incluye discusiones sobre gobernabilidad democrática, participación ciudadana, energía y seguridad. Las sesiones serán a puertas cerradas y los asistentes seleccionados por la Organización de Estados Americanos (OEA).

No obstante, la visión de Cuba ante ese debate fue puntualizada por el propio presidente, Raúl Castro, al insistir en la presencia de movimientos populares y Organizaciones No Gubernamentales que abogan por el desarme nuclear, la protección del medio ambiente y luchan contra el neoliberalismo.

También mencionó a los Occupy Wall Street, los Indignados, los estudiantes universitarios y secundarios, campesinos, sindicatos, comunidades originarias, de defensa de los inmigrantes y quienes denuncian la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la brutalidad policial y las prácticas racistas.

En foros nacionales realizados en La Habana en preparación para las discusiones en Panamá se convino en la necesidad de evitar que se mida a países como Cuba y otros de Latinoamérica mediante modelos de sociedad civil basados en conceptos establecidos por la clase dominante.

Al respecto, el reconocido intelectual Abel Prieto, asesor del presidente cubano, convocó a recabar el respaldo de la región para rechazar el dogma neoliberal y crear alternativas asociadas a la equidad y la solidaridad, como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y otras iniciativas.

Por su parte, el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Pedro Pablo Rodríguez, advirtió sobre la presencia en Panamá de grupúsculos opuestos a la Revolución Cubana y recordó que esos personajes reciben financiamiento y aliento externo desde Estados Unidos.

En la misma línea, el profesor universitario Pedro Urra, de la Red por el Conocimiento y la Cultura, denunció que la llamada sociedad civil alternativa está formada por mercenarios que viven de manipular los problemas internos y de sacar a la luz supuestas verdades ocultas.

Las delegaciones cubanas en los diversos foros, así como en la Cumbre de los Pueblos que sesionará de forma paralela al encuentro presidencial, insistirán en la demanda de eliminar el bloqueo económico, comercial y financiero practicado por Estados Unidos contra la isla desde hace más de medio siglo.

El fracaso de ese cerco fue reconocido por el propio presidente estadounidense, Barack Obama, en diciembre pasado al anunciar la decisión de su gobierno de avanzar hacia el restablecimiento de relaciones entre Washington y la Habana, rotas por la Casa Blanca en enero de 1961.

Cuba participará por primera vez en una Cumbre de las Américas por invitación de los anfitriones (Panamá) y tras la exigencia unánime de los países latinoamericanos y caribeños a favor de la presencia de la isla en la cita hemisférica. PL

Panamá está “listo” para recibir a mandatarios del emisferio

La vicepresidenta y canciller panameña, Isabel Saint Malo, dijo que todo parece “atado” para la VII Cumbre de las Américas que da inicio el viernes, y que su país ha hecho todo lo posible para que el encuentro sea un éxito.

Además de lo que depare el deshielo de las relaciones entre Washington y La Habana, la mirada estará puesta también en la escalada de la tensión entre Estados Unidos y Venezuela.

En una entrevista con el periódico La Estrella de Panamá, la canciller acepta que su país trabaja para bajar la tensión surgida por la nueva disputa como parte de su “vocación histórica… que promueve el diálogo y la convergencia”.

“Es un rol que el país ha ejercido anteriormente en la política exterior. Ha habido distintos momentos en la historia del país en los que Panamá ha jugado ese papel y este gobierno lo retoma con fuerza”, recalcó en la entrevista.

Saint Malo apunta que “Panamá sigue estando en el medio” y que para eso es importante entenderse con distintas corrientes. Reconoce que actualmente la región está “un poco más polarizada”, pero argumenta que esto es parte de la democracia y que las diferencias no tienen por qué impedir la posibilidad de encontrar coincidencias.

“Al final, los ciudadanos de todos los países de América, indistintamente de la posición política de sus gobernantes, tienen las mismas preocupaciones, tienen las mismas aspiraciones, tienen los mismos deseos”, dijo a la Estrella.

Se espera que casi todos los presidentes del Hemisferio se hagan presentes puesto que hasta ahora solo dos mandatarios han puesto en duda su presencia: Michelle Bachelet, de Chile, por la emergencia generada a partir de las inundaciones, y el ecuatoriano Rafael Correa, que protesta las sanciones a Venezuela. Voa