“Este discurso, palabra por palabra, fue el pronunciado por Bush hace cuatro años. Simplemente nos copiaron”, escribió en un correo electrónico Matt Latimer, escritor de los discursos del ex presidente Bush.

La Casa Blanca niega esta acusación de plagio. El discurso de Obama del jueves pasado ha sido criticado como “una copia” del pronunciado por el expresidentes Bush en el 2006.

El primer mandatario habló sobre inmigración y las emociones se enfrentaron. En el partido político del presidente Obama, el demócrata, hubo quienes se alegraron y lo felicitaron. El congresista de Colorado, Jared Polls, dijo que el discurso de Obama había sido “excelente” y al mismo tiempo condenó la ley del estado de Arizona que le otorga mayores recursos a los policías locales para implementar la ley de inmigración.

“La ley SB 1070 de Arizona creará una segunda clase de ciudadanos en esta nación, “algo así como la segunda clase que fueron los judíos en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando tenían que llevar siempre su documentación y eran el blanco de requisas permanentes”, dijo Polls.

Al otro lado del cuadrilátero político está el grupo anti-inmigrante Americanos por una Inmigración Legal (ALIPAC), que hizo un llamado para que se incremente el patrullaje en la frontera y criticó el hecho de que el presidente Obama hubiera aludido en su discurso al matemático y científico Albert Einstein y al inventor Nikola Tesla, ambos inmigrantes.

“Fue algo patéticamente insultante y un truco político muy bajo el haber comparado a dos ilustres inmigrantes que se acogen a la ley con personas que violan una serie de leyes para tomar lo ajeno y aquello que tampoco reciben de manera gratuita los ciudadanos de esta nación”, manifestó el grupo en un comunicado.

Las reacciones de los comentaristas políticos, a favor y en contra, también comenzaron a surgir en los medios de comunicación. Obama quiere pasar una reforma de inmigración, pero no ha delineado los detalles que conllevará esa reforma. Inclusive la reforma planteada por el senador Charles Schumer tampoco ha sido bien recibida por algunos grupos que protegen los intereses de los inmigrantes indocumentados en esta nación. La confusión es total.

El presidente Obama argumenta que hay alrededor de 12 millones de indocumentados en los Estados Unidos viviendo “en las sombras y siendo abusados por los empleadores que les pagan poco y no pagan impuestos”.

El presentador de televisión de Univision, Jorge Ramos, arremetió contra el presidente Obama el Día de Independencia diciendo: “Los latinos votaron por Obama y ahora le están quitando su apoyo porque ha roto sus promesas de inmigración. Ha habido más deportaciones en el primer año de Obama que en el último de Bush. Este presidente Obama no toma acciones y si promete mucho”.

El presidente Obama ni siquiera tiene los votos en el Senado para pasar una reforma de inmigración. El senador John McCain de Arizona invitó al primer mandatario a visitar la frontera. “Debe de venir a la frontera en donde ha aumentado el tráfico humano y la violencia… Más de 23,000 mexicanos han sido asesinados en los últimos años en esta zona. Tenemos que asegurar esta frontera”, dijo McCain en televisión.