Coronavirus comenzó en Chin a y amenaza la humanidad.

El Departamento de Salud está trabajando con socios locales, estatales y federales para responder a un brote en China causado por un nuevo coronavirus (2019-nCoV). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE.UU. comenzaron a examinar a los pasajeros que llegan de Wuhan, China, el pasado viernes (17 de enero) en el aeropuerto internacional John F. Kennedy (JFK), así como en los aeropuertos de San Francisco (SFO) y Los Angeles (LAX).

“Los CDC y la OMS obtienen cada día más información acerca de este nuevo coronavirus”, dijo  la comisionada de Salud, la Dra. Oxiris Barbot. “En este momento, el riesgo real para los neoyorquinos es bajo, pero nuestro nivel de preparación es alto. Y estamos controlando la situación a diario para determinar si nuestros planes para proteger a los neoyorquinos se deben ajustar en consecuencia”.

El Departamento de Salud, en colaboración con socios federales, estatales y locales, ha establecido procedimientos para transportar a las personas que llegan y que el CDC identifica con síntomas relativos al 2019-nCoV para que se sometan una evaluación y pruebas médicas. Además, el Departamento trabaja con otros socios de la atención de salud y del gobierno, incluyendo Health + Hospitals de NYC y el Departamento de Salud del Estado, y la Administración de Emergencias de NYC para ejecutar los protocolos de evaluación para los pacientes potenciales con 2019-nCoV y asegurar que la respuesta de la ciudad esté unificada y estrechamente coordinada.

EN CHINA MILLONES DE PERSONAS SON AISLADAS

Millones de personas están atrapadas en dos ciudades de China para contener la propagación de un virus que ha matado a 17 personas y tiene infectadas a casi 600, en una medida sin precedentes que hace recordar las epidemias de la edad media.

Primero, las autoridades chinas cercaron la ciudad de Wuhan, de 11 millones de habitantes, y este jueves la colindante Huanggang, de siete millones y medio.

Otra ciudad de los alrededores, Ezhou, anunció que había cerrado sus estaciones de trenes.

El nuevo virus, que apareció en Wuhan la semana pasada, se ha extendido a otras ciudades y países durante la intensa temporada de viajes por el Año Nuevo Lunar, mientras los expertos de la Organización Mundial de la Salud analizan si deben declarar una amenaza global.

Wuhan es un centro industrial y de transporte en la provincia de Hubei, en el centro de China, pero ya no funciona el transporte público y hay advertencias contra las concentraciones públicas, en un intento por frenar la propagación del virus.

El público con máscaras abarrota un centro médico de la ciudad china de Wuhan el 22 de enero de 2020 para someterse a pruebas contra el coronavirus.
El público con máscaras abarrota un centro médico de la ciudad china de Wuhan el 22 de enero de 2020 para someterse a pruebas contra el coronavirus.

La policía, equipos especiales y efectivos paramilitares vigilaban la estación ferroviaria y sólo se permitió el acceso a los que tenían boleto para los últimos trenes.

Prácticamente todo el mundo en el lugar se protegían con máscaras faciales y se instalaron barreras de metal frente a las entradas, donde se arremolinaban personas que intentaban viajar.

También se ordenó el cierre de los centros de espectáculos interiores, como salas de cine y cafés de internet, y se pidió a los ciudadanos no salir de la ciudad a menos que sea por circunstancias especiales.

Los empleados médicos llevaban trajes protectores afuera del Centro de Tratamientos Médicos de Wuhan, que atiende a algunos pacientes con enfermedades respiratorias virales.

En el Hospital Central de Wuhan, los empleados se protegen al máximo mientras atienden a un paciente posiblemente afectado por el nuevo coronavirus.
En el Hospital Central de Wuhan, los empleados se protegen al máximo mientras atienden a un paciente posiblemente afectado por el nuevo coronavirus.

Un aviso reportado por la agencia oficial de noticias Xinhua decía que quienes no cumplieran las recomendaciones serán castigados de acuerdo con las leyes y normas respectivas.

Las máscaras faciales han empezado a escasear y los fabricantes, que habían cerrado por las celebraciones del Nuevo Año Lunar, reabrieron y prometieron a sus trabajadores cuadruplicar sus salarios debido a la emergencia.

Los laboratorios de medicamentos y los fabricantes de termómetros también prometieron aumentar su producción.

“El bloqueo de 11 millones de personas no tiene precedentes en la historia de la salud pública y no es una recomendación de la Organización Mundial de la Salud”, dijo a la agencia Reuters el representante de ese organismo en Beijing, Gauden Galea.

El virus

Se cree que la cepa del virus, hasta ahora desconocida, surgió a finales del año pasado del comercio ilegal de animales salvajes en un mercado de la ciudad de Wuhan.

Los afectados sufren de secreción nasal, dolor de cabeza, tos y fiebre. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, los coronavirus más peligrosos presentan dificultades para respirar, escalofríos y dolores corporales.

No existe vacuna para el virus, que se puede propagar por vía respiratoria. Los síntomas incluyen fiebre, dificultades para respirar y tos, similares a muchas otras enfermedades respiratorias.

Sin embargo, a pesar de lo poco que se conoce sobre el virus, autoridades de salud de Estados Unidos no creen que se propague con la facilidad de otras cepas.

“Ni siquiera está en la misma categoría (de contagio) del sarampión o el flu”, dijo a la cadena CNN el doctor Martin Cetron, director de la división de migración global y cuarentena de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Voa