En un momento en que la ciudad de Nueva York reduce drásticamente la población carcelaria, los arrestos y la práctica de detención-preguntas-cacheos (stop-questions-and frisks, en inglés), nuevos datos muestran que las personas con antecedentes de implicación en el sistema judicial declararon tasas más altas de mala salud física y mental.

Más de 1 de cada 3 neoyorquinos adultos, es decir, 2.4 millones de personas, tienen alguna experiencia con el sistema judicial.

El Departamento de Salud anunció una campaña para educar los proveedores de atención de salud sobre cómo atender pacientes que revelan un historial de implicación en el sistema de justicia penal. Estas personas tienen tasas más altas de afecciones crónicas, como enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta y diabetes; enfermedades infecciosas; uso de sustancias; y afecciones de salud mental, en comparación con la población general. Según un estudio, más del 40 % de los hombres liberados de las instituciones correccionales estatales informaron padecer discriminación por parte de los proveedores de atención médica debido a sus antecedentes penales. Para mejorar la atención, el personal del Departamento de Salud realizará visitas individuales con los proveedores de atención de salud y el personal de casi 160 consultorios de atención primaria y medicina familiar en el este y centro de Harlem, en el norte y centro de Brooklyn, y en el sur del Bronx. La campaña de divulgación comienza hoy y continuará hasta principios de enero. El Criminal Justice Action Kit (guía para la acción en materia de justicia penal) está disponible en inglés en línea.

Además, el Departamento de Salud publicó hoy un informe sobre los resultados de salud de los neoyorquinos que han estado involucrados en el sistema de justicia penal. La ciudad ha implementado reformas dramáticas del sistema de justicia de Nueva York para que sea más pequeño, más seguro y más justo, incluyendo la reducción de la población carcelaria a su nivel más bajo en casi 40 años, así como reformas significativas de la vigilancia policial. Sin embargo, más de 1 de cada 3 adultos, o 2.4 millones de personas, informan haber estado implicados alguna vez en el sistema de justicia penal. El informe, «Criminal Justice System Involvement and Measures of Health among New York City Residents, 2017» (La implicación en el sistema de justicia penal y medidas de salud entre los residentes de la ciudad de Nueva York, 2017), está disponible en inglés en línea.