El Concejo de Nueva York aprobó el presupuesto para el año entrante que asciende a 63,000 millones de dólares. No cerrarán 20 estaciones de bomberos y tampoco habrán despidos masivos en las escuelas públicas y las bibliotecas. Al menos por ahora, porque el alcalde Bloomberg espera 300 millones de dólares del gobierno federal y otra porción del estado, cuyo presupuesto debió haber sido aprobado hace 86 días. Si no llega este año, entonces rodarán cabezas.
Durante este caluroso verano, también permanecerán abiertas las piscinas y los parques.
Aunque las bibliotecas, sin embargo, sólo abrirán cinco días en logar de seis. Y algunos centros para la atención de ancianos y de niños tendrán que cerrar las puertas.
Bobby Sackman, del Concilio de los Centros de Servicio para los Ancianos, dijo que inclusive los centros más pequeños tendrán algún tipo de atención porque hay ancianos que no pueden desplazarse a lugares distantes.
“Logramos evitar despidos masivos que hubieran destruido a Nueva York. Muy doloroso. Pero daños no muy serios. Pasaremos esta etapa”, dijo el alcalde Bloomberg en el primer piso de la Alcaldía de Nueva York y rodeado de varios concejales.
La presidenta del Concejo, Christine Quinn, dijo que habían salvado muchos trabajos, pero que esperan el retiro de 2,000 profesores del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York. “Tuvimos que establecer prioridades y estas decisiones van a afectar la vida de los residentes de nuestra ciudad”, dijo Quinn, quien agradeció el trabajo de sus colegas en el Concejo.