Los candidatos Francisco Moya e Hiram Monserrate. Fotos: Javier Castaño.

La pelea está casada. El agresivo y cabeza dura Hiram Monserrate está recolectado firmas para enfrentar al insípido burócrata Francisco Moya por un puesto en la Asamblea 39 de Queens.

Monserrate fue el primer concejal de origen latino elegido en Queens. Luego le cortó la cara a su novia Karla Giraldo en diciembre del 2008 en un ataque de celos y fue hallado culpable de “estrujarla” en su apartamento de Jackson Heights cuando la llevaba a empujones a un hospital de Long Island.

Monserrate fue elegido al Senado de Nueva York y se juntó al senador del Bronx Pedro Espada y a otros políticos con el fin de “secuestrar” el Senado. Eso produjo la ira de sus colegas senadores en Albany, capital del estado de Nueva York, quienes en febrero de éste año lo expulsaron de su puesto para el cual fue elegido. Monserrate pataleó, demandó y gritó infructuosamente.

Como en la corte de Queens, Monserrate volvió a sostener la respiración en Albany para evitar el llanto de su derrota. Trató de retomar la silla senatorial, pero fue vencido en las urnas por José Peralta con una amplia ventaja de 65% a 27%.

Pero como es cabeza dura, Monserrate vuelve a arremeter en contra del candidato Moya, un burócrata que no sabe debatir, no atrae a los votantes latinos, es considerado un débil relacionista público (lobbyist), pero la maquinaria del Partido Demócrata de Queens, encabezada por el congresista Joseph Crowley, lo quiere imponer por encima de cualquier crítica o realidad.

Otros políticos y activistas oportunistas se están sumando al apoyo de Moya como candidato a la Asamblea estatal, simplemente como estrategia y sin principios o ética alguna. Es la maquinaria política imponiendo su dinámica por encima de los intereses de los latinos de Queens.

La verdad es que Monserrate no debería de retomar puesto político alguno porque se quemó. No importa al cargo que sea elegido, Monserrate nunca volverá a tener la autoridad moral y la riqueza política para gobernar. Sus colegas concejales, asambleístas o en el Senado, jamás lo dejarán gobernar y le darán la espalada. Monserrate debería de evitar otra vergüenza y dedicarse a otra cosa que no sea la política.

Sin embargo, Moya no es el candidato que debería de estar imponiendo la oscura maquinaria demócrata de Queens. Los líderes políticos, activistas y representantes de organizaciones comunitarias de Queens así lo reconocen en privado, pero en público se arrodillan al partido demócrata. El senador Peralta había dicho que no apoyaría a Moya, pero se voltió.

¿No hay un candidato latino de mejores cualidades? Uno que verdaderamente haya estado conectado a la comunidad, que no se haya dedicado a conseguir dinero para los políticos, y que tenga ideas nuevas. Al menos que sepa hablar o escribir.

Si juzgamos a Moya por el volante que está repartiendo en el vecindario de Queens, su calificación sería una F por los abundantes errores de ortografía y de redacción.

El Daily News sacó un artículo en donde describe la confrontación entre Monserrate y Moya en la calle. “La gente de Monserrate nos está acusando”, reclama Moya, quien en condiciones normales sería incapaz de vencer a Monserrate. Sería como una pelea contra gallo ciego.

Esas confrontaciones son normales entre los políticos. Lo anormal es señalar la forma como están manipulando a la comunidad latina de Queens y a sus políticos. Se imaginan si el boricua Monserrate y los dominicanos (Senador José Peralta y concejal Julissa Ferreras) estuvieran unidos. Fueran imparables y le cambiarían el rumbo político a la ciudad de Nueva York.

Pero Peralta y Ferreras tienen rabo de paja y el partido demócrata les puede soltar los perros en cualquier momento debido a que han sido acusados de manipular las arcas de varias organizaciones comunitarias para beneficio propio. Las oscuras negociaciones del Centro de Desarrollo Económico de Corona/Elmhurst y de la organización Libre pueden llevar a la tumba política a Peralta y Ferreras, respectivamente.

Ya el partido demócrata está llamando a los votantes de Queens para que lean el Daily News y confirmen la agresividad e incapacidad Monserrate por su agresividad contra las mujeres. El teléfono suena y surge la voz de la mujer diciendo en inglés que por favor lean el periódico para conocer la verdad.

La lectura debe de ser más profunda y la comunidad latina de Queens necesita de políticos con ideas y libres de ataduras políticas de oscura procedencia. Ojalá que el Working Family Party entienda este proceso y saque la cara por Queens.