Foto del acusado

Jared Loughner, el joven de Arizona de 22 años acusado de balear a 20 personas en un atentado donde trató de asesinar a la legisladora estadounidense Gabrielle Giffords, compareció por primera vez para enfrentar cargos federales.

El detenido ingresó esposado a una corte en Phoenix, Arizona, bajo fuertes medidas de seguridad. Con la cabeza afeitada, una herida en la sien derecha y usando un uniforme de prisionero, miró a los asistentes en el tribunal y se sentó.

Loughner tiene como abogada a Judy Clarke, quien defendió al autor intelectual del atentado en la ciudad de Oklahoma, Timothy McVeigh y al llamado “Unabomber”, Ted Kaczynski.

El juez preguntó a Loughner si entendía que podría ser condenado a cadena perpetua, o a la pena capital, por el asesinato del juez federal John Roll, una de las seis personas que murieron en el tiroteo ocurrido durante un acto político de Giffords, en Tucson, a lo que el detenido dijo que: “sí”.

La comparecencia de Loughner ante la corte tuvo lugar dos días después del tiroteo en Tucson que dejó seis personas muertas y gravemente herida a la representante demócrata por Arizona Gabrielle Giffords. Otras 13 personas también resultaron heridas.

El presidente Barack Obama, quien viajará a Arizona para asistir a un servicio en recuerdo de las víctimas del tiroteo, reflexionó sobre la tragedia al decir que “todos estamos aún apenados e impresionados por la tragedia que ocurrió. Gabby Giffords y otros están aun luchando por recuperarse. Las familias están aun absorbiendo la enormidad de sus pérdidas” dijo el mandatario.

Obama pidió al país que se uniera en oración o reflexión por aquellos que murieron y por quienes luchan por recuperarse. “En los próximos días tendremos mucho tiempo para reflexionar”, dijo. “Lo más importante que hacemos por ahora es ofrecer nuestros pensamientos y oraciones para aquellos que fueron perjudicados, asegurándonos de que nos unimos y avanzamos juntos como país”.

Un planeta hermoso

Desde la Estación Espacial Internacional, el astronauta Scott Kelly, hermano mellizo del esposo de la congresista Gabrielle Giffords, quien también es astronauta y tiene programado liderar la misión del trasbordador Discovery en abril próximo, envió un mensaje desde el espacio.

El astronauta Scott Kelly dijo por la radio, mientras los controladores de vuelo de la NASA en Houston guardaban silencio, que “mientras miro por la ventana, veo un planeta muy hermoso, que parece acogedor y pacífico. Desafortunadamente no lo es”.

“Estos días se nos ha recordado constantemente sobre los abominables actos de violencia y sobre el daño que podemos infligirnos unos a otros, no sólo con nuestras acciones, sino también con nuestras palabras”, agregó Kelly. “Somos mejores que esto”, dijo. “Debemos ser mejores”.

En el hospital en tanto, el neurocirujano Michael Lemole, del Centro Médico Universitario de Tucson, dijo respecto a la evolución d ela congresista Giffords, que “la mejor manera de describirla, es que ella se está aferrando a la vida por sí misma”.

El joven Jared Lee Loughner.

La fiscalía de Estados Unidos presentó cargos contra Jared Lee Loughner, el hombre de 22 años que atacó a la congresista estadounidense Gabrielle Giffords.

Loughner comparece este lunes 11 de enero ante un tribunal de Arizona para enfrentar cargos de asesinato e intento homicidio.

Loughner está acusado por intento de asesinato de un miembro del Congreso, dos cargos de asesinato de un empleado del gobierno federal y dos cargos de intento de asesinato de un empleado federal.

La policía informó que una mujer que esperaba en fila para hablar con la representante Giffords, arrebató las municiones de las manos de Loughner mientras intentaba recargar el arma. Otras dos personas se arrojaron sobre el atacante, quien fue detenido en el lugar.

Los médicos se muestran optimistas de que Giffords se recupere luego de ser sometida a una cirugía cerebral de emergencia, pero la legisladora aún se encuentra en estado grave en un hospital de Tucson.

El presidente Barack Obama pidió a los estadounidenses hacer un minuto de silencio el lunes a las 11.00 hora del este para honrar a las víctimas del ataque. El mandatario agregó que las banderas en la Casa Blanca y otros edificios públicos y militares ondearán a media asta por el resto de la semana.

Entre tanto, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, manifestó su más enérgica condena y lamentó la acción criminal ocurrida en Tucson. Asimismo, expresó sus más sentidas condolencias a los familiares de las víctimas, su deseo de una pronta recuperación de los heridos, así como su solidaridad al Congreso y al pueblo estadounidense, así como al presidente Barack Obama y, en particular, al pueblo de Arizona.

El director del FBI, Robert Mueller, dijo en una rueda de prensa que los funcionarios públicos deben estar en alerta, aunque no hay información que sugiera una amenaza específica adicional.

Mueller sostuvo que “el discurso de odio y otros discursos de incitación” representan un desafío a los funcionarios del orden, especialmente cuando llevan a ataques cometidos por “lobos solitarios”.

El Dr. Peter Rhee, del University Medical Center de Arizona dijo que Giffords está en un coma inducido por los médicos mientras comienza su recuperación de la cirugía. El Dr. Michael Lemole, jefe de neurocirujanos del University Medical Center de Arizona dijo que “algunas de las estadísticas para heridas de bala en el cerebro son abismales. Estamos hablando de un 95% de mortalidad en algunos casos, en otros un 70%. Entonces, solo el hecho de que ella sobrevivió y además puede responder a nuestros comandos es un milagro”.

Escena de la balacera en la que murieron 6 personas.

La congresista demócrata Gabrielle Giffords fue herida de un tiro en la cabeza cuando un agresor abrió fuego en el sitio donde la legisladora hablaba con un grupo de sus electores en la ciudad de Tucson, en Arizona.

En el tirotero murieron al menos seis personas, entre ellas un juez federal, una niña de 9 años y un colaborador de la congresista. Más de una docena de personas resultaron heridas, en un suceso que ha estremecido a toda la nación.

Congresista Gabrielle Giffords, quien recibió un tiro en la cabeza y lucha por su vida en un hospital.

“Es una tragedia para Arizona, y una tragedia para todo el país”, declaró el presidente Barack Obama.

El agresor fue detenido por la policía e identificado como Jared Loughner, de 22 años, quien hizo los disparos a quemarropa con una pistola. El joven dijo haber actuado solo pero las autoridades no están muy convencidas. El lugar fue acordonado de inmediato por la policía.

Tras ser intervenida quirúrgicamente de urgencia había distintas versiones sobre el estado de Giffords, pero un portavoz del Hospital Universitario de Tucson dijo que era crítico.

A pesar de la gravedad de la congresista, el jefe de traumatología del hospital, Peter Rhee, dijo que se sentía “optimista respecto a su recuperación”.

El presidente Obama informó que se había iniciado una amplia investigación y que había dado instrucciones al director del FBI, Robert Mueller, de que se trasladara a Arizona a coordinar la pesquisa.

El republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, declaró estar “horrorizado” por el ataque. “Los actos y amenazas de violencia contra funcionarios públicos no tienen lugar en nuestra sociedad (…)Es un día triste para nuestro país”, añadió.

La gobernadora del estado de Arizona, Joan Brewer, dijo sentirse “devastada” porque la congresista Giffords “es más que una colega, una amiga”.

“Quienes hayan hecho esto, cualquiera sea su razón, son una desgracia para Arizona, para este país y para la raza humana, y merecen y van a recibir el desprecio de toda la gente decente y el castigo más duro de la ley”, dijo en un comunicado el senador republicano John McCain.

Giffords, de 40 años, resultó reelecta para un tercer mandato en el Congreso en las elecciones de noviembre último, y esta semana prestó juramento como tal en el Capitolio en Washington.

La legisladora, que se impuso en los comicios por estrecho margen frente a un candidato apoyado por el movimiento conservador del “Tea Party”, está casada con el astronauta de la NASA Mark Kelly.

Giffords, que habla español, ha defendido como congresista una reforma migratoria que permita poner orden a la inmigración en EEUU, y también ha enfocado sus esfuerzos en asuntos militares, la investigación con células madre y las energías alternativas.

Su oficina fue una de las sedes demócratas atacadas en marzo del año pasado, antes de la aprobación definitiva de la reforma de salud impulsada por el presidente Barack Obama.

Voa