En las calles de Trípoli hay protestas y siguen los disparos en contra de la población vicil.

Por segunda ocasión en tres días el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debate hoy la situación en Libia en busca de acciones frente a la crisis que sacude a ese país árabe.

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La sesión fue convocada después de una serie de intercambios informales sostenidos este jueves entre representantes de los 15 Estados integrantes de ese órgano, presidido en febrero por la embajadora de Brasil, María Luiza Ribeiro Viotti.

La discusión estará marcada por una declaración oficial del gobierno de Rusia, uno de los miembros permanentes del Consejo, que reiteró el rechazo de Moscú a cualquier intromisión externa en los asuntos libios.

Esa postura incluye la negativa a la imposición de sanciones económicas a Libia, de acuerdo con el portavoz de la cancillería rusa, Alexander Lukashevich.

El pronunciamiento de Moscú frena crecientes manifestaciones de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña (también miembros permanentes del Consejo) y Alemania en demanda de acciones más enérgicas contra el gobierno del líder libio, Muammar El-Qaddafi. Para Rusia, la solución de la crisis debe buscarse dentro de las normas legales y mediante el diálogo entre las partes y nunca a través de la violencia.

En la sesión de este viernes, el órgano escuchará un informe del secretariado de la ONU sobre la evolución de los acontecimientos en Libia, donde la víspera El-Qaddafi llamó a la unidad de su pueblo.

El gobernante aseguró que la crisis obedece a la actuación de fuerzas extranjeras que incitan al caos y la rebelión y denunció directamente a la organización Al-Qaeda como responsable de la situación.

El pasado martes, el Consejo de Seguridad condenó la violencia en Libia, pidió su inmediato fin y llamó a las autoridades a proteger a la población y las manifestaciones pacíficas.

En una declaración aprobada por unanimidad, el órgano lamentó la muerte de civiles e instó a dar pasos para satisfacer las legítimas demandas del pueblo libio.

El texto pidió al gobierno libio que asuma sus responsabilidades, respete los derechos humanos y la ley internacional humanitaria y permita la entrada en Libia de observadores en esa materia y de las agencias de ayuda.

El Consejo está integrado por Estados Unidos, Francia, Rusia, Gran Bretaña y China, como miembros permanentes, y Brasil, Colombia, Líbano, Nigeria, Gabón, Portugal, Bosnia y Herzegovina, India, Suráfrica y Alemania.

PL

BALA A LA POBLACION CIVIL

Testigos denunciaron que fuerzas de seguridad leales a Muammar Kadafi balearon hoy a manifestantes en distintos puntos de Trípoli, la capital libia, tras el fin de los rezos de los viernes.
Un residente en la periferia aseguró que vio cinco personas muertas en el barrio de Janzour.
Otro testigo dijo que fuerzas de seguridad dispararon «de manera indiscriminada» en la calle Sug Al Jomaa.
Testimonios afirman que la represión se extendió a los barrios de Ben Ashur y Fachlum, en la periferia este.
Por su parte, Seif Al-Islam, uno de los hijos de Muammar Kadafi, dijo hoy a la televisión CNN turca que su familia permanecerá en Libia y advirtió que impedirá a los «terroristas» controlar una parte del país.
«Nuestro plan A es vivir en Libia y morir en Libia. El plan B es vivir en Libia y morir allí», dijo.
El hijo de Kadafi admitió la perdida de control del este del país, pero aseguró que las autoridades reconquistarán la región.
«No podemos permitir que un grupo de terroristas controle una parte de Libia y a su población», indicó.

Ansa