
Marilyn Mendoza, organizadora comunitaria en Make the Road New York en Corona, Queens. Foto Hiram Alejandro Durán/THE CITY
Por Eileen Grench y Jessica Washington —
Este artículo es el resultado de una colaboración entre THE CITY y The Fuller Project, traducido para los lectores de QueensLatino.
Cuando Marilyn Mendoza tomó hace tres años el liderazgo de justicia educativa en la organización Make the Road, en Jackson Heights, Queens, notó que muchas de las madres inmigrantes del Comité de Padres en Acción buscaban un espacio para desahogarse.
Entonces Mendoza decidió hablar de su batalla contra la depresión desde que era niña y abrir el diálogo sobre la salud mental. Primero recibió comentarios de tipo religioso bien intencionados y luego comenzaron a dialogar sobre la ansiedad de estas madres y sus hijos. Luego empezó un grupo de terapia con base en el arte.
Esto fue antes del COVID-19.
Cuando la pandemia golpeó, estas madres comenzaron a lidiar con la pérdida de trabajo, aprendizaje remoto, hacinamiento en sus apartamentos, parejas abusivas y muchas muertes de familiares. Por el desconocimiento del inglés, la ausencia de intérpretes y la barrera del estatus migratorio, estas mujeres no saben a quién acudir o cómo obtener asistencia.
Citizens’ Committee for Children sacó un informe sobre algo obvio en esta comunidad: las latinas están sufriendo y la ciudad no les ofrece suficiente apoyo. El 42% reporta ansiedad y depresión en sus hogares.
“Las latinas siempre han sufrido más que otras mujeres”, dijo la doctora Rosa Gil, directora de Comunilife, organización sin ánimo de lucro que se enfoca en salud mental y vivienda en la comunidad latina. “Y creo que todo se complicó aún más con la pandemia”.
Los latinos fuimos el epicentro de la pandemia y pusimos más muertos que cualquier otra comunidad. La doctora Gil considera que la muerte de familiares y la pérdida de salarios contribuyen a esta crisis mental entre las madres latinas. El 35% de las familias latinas perdieron ingresos entre abril y julio del año pasado, en comparación con el 19% en otras comunidades.
Además, los trabajadores latinos tienen un nivel de desempleo más alto y las mujeres latinas, conforme a UCLA Policy & Politics, sufrieron mucho más por desempleo durante la pandemia.
“Una tormenta perfecta”, dijo Mary Adams, directora de salud mental de University Settlement en el Lower East Side. “Estas mujeres latinas perdían sus trabajos y mantenían sus familias juntas, sin recibir beneficios”.
THE CITY y The Fuller Project hallaron que el 55% de las latinas con hijos perdieron sus trabajos durante la pandemia con el fin de cuidar a sus hijos.
“La ciudad y el estado ofrecen cupones, pero exigen cosas que nosotros no tenemos, como seguro social y recibos de pago”, dijo Mendoza. También hay desconfianza hacia los empleados del gobierno de parte de las indocumentadas.
En el sur del Bronx está la organización Masa que asiste en especial a mexicanos y centroamericanos, muchos de los cuales son indígenas cuyo primer lenguaje no es el español ni el inglés. Aracelis Lucero, su directora ejecutiva, dijo que hay problemas de comunicación, pobreza y frustración, además de “mucho estrés” debido a la educación remota. “Hay mucha frustración porque quieren lo mejor para sus hijos”, dijo Lucero.
Lucero anhela que el nuevo alcalde Eric Adams tome decisiones más impactantes para mitigar la crisis de salud mental. “Ojalá que la igualdad en el tratamiento de la crisis de salud mental sea una realidad”, dijo Lucero.
El anterior alcalde, Bill de Blasio, creó en el 2016 el programa NYC Well para enfrentar los problemas de salud mental. Desde entonces han recibido más de un millón de llamadas de personas buscando ayuda. “El gran acierto es que la gente reconoce que la salud mental es algo serio”, dijo Mary Adams. La organización Masa también comenzó dos grupos de ayuda a indocumentados con la asistencia del Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York.
“Nuestra belleza está en la variedad cultural”, dijo la doctora Pamela Montano, de la Clínica Bicultural Latina en el Departamento de Siquiatría del Hospital Gouverneur de Manhattan. “Una diversidad que también dificulta las cosas a muchos niveles, como el acceso a información por teléfono”.

Una latina con su hijo en el coche descendiendo las escaleras en una estación de trenes de Queens. Foto José Martínez/THE CITY
Por eso la organización Padres en Acción de Masa quiere que regresen las reuniones en persona.
“La realidad es que nuestro sistema de salud mental está desquebrajado”, dijo Mendoza. “Tiene que partir de la comunidad y fundamentarse en la salud social, con comida en la mesa y techo para protegerse”.
Es una crisis de comportamiento, asegura Jennifer March, directora ejecutiva de Citizens’ Committee for Children. “Una problemática estrechamente relacionada al hogar, las escuelas y las comunidades que debe funcionar y ser accesible”, dijo March.
RECURSOS
Salud mental NYC Well 1-888-692-9355
Alianza Nacional de Salud Mental 212-684-3264
Lucero considera que las escuelas deben ofrecer más ayudas a los padres de familia con el idioma y clases de computación. El Departamento de Educación ofrece estos servicios, pero deben ser en persona.
“La ciudad debe de ofrece estos servicios no solo por la pandemia, sino de manera permanente”, dijo Mendoza. “Tenemos una línea de teléfono de ayuda, pero debemos aumentar los fondos para todos los servicios como una forma de ayuda permanente a las familias sin distinción de estatus migratorio o lenguaje”.

