La enfermera Crystal Robles atendiendo a la comunidad de Queens. Fotos Javier Castaño

Comenzó a circular la nueva edición de QueensLatino.com dedicada a la salud de los latinos en Queens y hacemos un llamado a comer mejor y hacer ejercicio.  CUNY-TV (canal 75 en Queens) ha dedicado un segmento a QueensLatino.com por su trabajo innovativo a nivel digital e impreso, además de su vinculación con el periodismo local, con la comunidad. Aquí publicamos el artículo central de la edición impresa sobre una feria de salud realizada en Corana y el mensaje del comisionado de salud del estado de Nueva York, Richard F. Daines, sobre la importancia de controlar el peso para no morir de presión alta, diabetes y de otras enfermedades.

LATINO DE QUEENS UNIDOS POR LA SALUD

El día no pudo haber sido mejor: soleado, con temperaturas en los 70 grados, poco ventoso y sin una gota de lluvia. Hubo música de fondo.

Angeles Veytan escuchó de la Fería de la Salud gratuita en el parque de la calle 103 y la avenida Roosevelt de Corona, Queens, y se dirigió allí con sus dos hijos, Roxana de 6 años y Jerry de 5. Ambos menores nacieron en el Hospital Elmhurst de Queens y tienen seguro médico del gobierno. “Yo no tengo seguro médico y por eso vine a que me examinaran el nivel de azúcar en la sangre”, dijo Veytan, quien vive en los Estados Unidos hace 10 años. “Estoy bien, tengo el azúcar en 84 y me alegro”.

La enfermera que le midió el azúcar a Veytan se llama Crystal Robles y es del Centro Médico Familiar Plaza del Sol, ubicado en la calle 108 de Corona. A su lado, también midiendo el azúcar, se hallaba Luz Palomino. Ambas vestían guantes de plástico. “Estamos aquí para informar a la comunidad y para medirles la presión y la glucosa”, dijo Johnny Espinal, también de Plaza del Sol, una división de Urban Health Plan, Inc.

En Plaza del Sol atienden principalmente a aquellas personas sin seguro médico que necesitan WIC, un tipo de ayuda para madres y sus bebés. Su objetivo también se enfoca en la medicina preventiva para evitar las visitas a las salas de emergencia. Sus clientes son mayormente inmigrantes latinos recién llegados que necesitan atención médica para sus familias.

“Nosotros les buscamos Medicare y Medicaid y si no tienen dinero también los atendemos”, dijo Espinal. La mayoría de los latinos que viven en esa zona de Queens no tiene seguro médico y el nivel de ingreso familiar no supera los 20,000 dólares anuales. El desempleo es rampante. Casa del Sol rifó dos bicicletas el día de la Feria de la Salud, que es parte de la Semana Binacional de la Salud y se coordinó con el gobierno de Ecuador, aunque atendieron a todos lo que se acercaron a la feria.

Este programa comenzó hace 10 años para informar a los mexicanos que viven en Los Angeles y fue una iniciativa de la Universidad Berkeley de California. Este tipo de ferias se ha extendido a inmigrantes de otras ciudades de esta nación provenientes de Colombia, Perú, Honduras, Guatemala y Salvador. Gabriela Mayorga y Pablo Calle fueron los organizadores de esta feria que incluyó a 23 agencias de salud de Queens.

“Una feria muy importante porque es el lanzamiento de la Semana de la Salud, que tiene como objetivo informar y proveer servicios médicos a los inmigrantes”, dijo Calle. “La organización nos tomó cinco meses”, añadió Mayorga.

Gabierla Mayorga y Pablos Calle, los organizadores de la feria de salud.

“Es un compromiso con la comunidad. Es nuestra gente y queremos que sepan que no están solos y que existen personas y organizaciones dispuestas a ayudarlos”, dijo Verónica Piedra, subdirectora del Centro Internacional Ecuatoriano de Nueva York. “Yo también fui inmigrante y sé de los problemas que enfrentan cuando llegan aquí. Tenemos que orientarlos y estas ferias son la mejor forma”.

En esta Feria de Salud de la calle 103 había información de muchos servicios. Baudilio Sorto representaba a Drogadictos Anónimos, con sede en el número 33-11 de la calle 101. Mensualmente atienden de 30 a 50 personas que abusan del licor. “Les brindamos ayuda económica, de salud y techo. Somos una organización de voluntarios y nos auto-financiamos”, dijo Sorto. Al otro lado de la mese se hallaba Jorge Escobar informando sobre los programas de Drogadictos Anónimos, cuyo teléfono gratuito es 1-877-246-8969.

Abraham Jácome, de esa organización, estaba entregando tarjetas con la siguiente frase: “El drogadicto más que destruir su vida la ignora”.

Martha García repartía información sobre Ireca, bajo el patrocinio de Life Quality Project USA. “Es una técnica mística aplicada para lograr el beneficio físico y reducir la tensión y los dolores de la espalda”, dijo García. “Haremos un taller el próximo 29 de enero para las personas que proveen servicios humanos y de salud, y contamos con la colaboración de la escuela de leyes de City University, con sede en la calle Main de Flushing”.

Al fondo se escuchaba la voz del cantante ecuatoriano Salserín interpretando salsa de antaño. Los políticos no tardaron en subir a la tarima a acompañarlo. Allí estaban los concejales Julissa Ferrera y Daniel Dromm, además del cónsul ecuatoriano en Nueva York, Jorge López, y Francisco Moya, el único candidato a la Asamblea por el distrito 39 de Queens en las próximas elecciones del 2 de noviembre. “Me siento muy orgulloso y cuando me convierta en asambleísta traeré más recursos a esta comunidad”, dijo Moya. La gente aplaudió con cautela.

Jennifer Meyer atendía la mesa de la Ofician Migratoria Católica. “Estamos aquí para informar sobre inmigración, problemas de vivienda y laborales. Para que los latinos conozcan sus derechos y se sepan defender”, dijo Meyer de la Escuela de Leyes de St. John’s University.

Henry Arroyo, del Servicio de Consejería H&L, estaba en la Feria de Salud por razones similares. “Podemos brindar consejería psicoterapéutica por problemas de droga, alcohol, abuso sexual y por conflictos en el matrimonio”, dijo Arroyo, cuya oficina está en Queens Boulevard y la calle 115 de Forest Hill, Queens. Han estado allí por 20 años, de lunes a viernes hasta las 10 de la noche. El teléfono es (718) 459-5100.

Jessica Chacha pintando a Charline y Chavely.

“Traje a mis dos hijas para que se diviertan y yo quiero aprender sobre los servicios de salud”, dijo Rafaelina Tavéraz. Sus hijas son Charline y Chavely. La joven Jessica Chacha de Las Familias Construyendo Comunidades les estaba pintando la cara. “Nuestro objetivo es salvar las familias y no retirar a los hijos de sus hogares. Les buscamos asistencia pública si es necesario, además de servicios mentales, inglés como segundo idioma, asistencia legal y programas para que dejen de usar drogas”, dijo Chacha.

Patricia Núñez visitó la mesa del Programa de Intervención de la Violencia con su hijo Eric Oñate de un año, quien sostenía una bomba inflable de color azul. “Vivo en la calle 111 de Queens y quiero aprender de los servicios que hay en el vecindario”, dijo Núñez sonriente. Este programa atiende todos los días a las personas que son víctimas de la violencia y requieren ayuda. “Estamos allí 24 horas al día recibiendo llamadas en español en nuestro número sin cobrar 1-800-644-5880. Nosotros brindamos refugio, asistencia legal, referimos la gente a otros centros comunales y los representamos en la corte en caso de divorcio. Y todo lo hacemos gratis”, dijo Elba Moreira, consejera para niños. “Nuestro objetivo es que la niñez crezca saludable y sean seres productivos”.

Patricia Núñez y su hijo Eric Oñate en la mesa de Programa de la organización Intervención de la Violencia.

Moreira dijo que el Programa de Intervención de la Violencia recibe llamadas constantemente y abrió una dependencia en Queens hace un año. En el Bronx reciben 800 llamadas al mes, en Manhattan 245 y en Queens 263 llamadas buscando ayuda. “El caso más típico es el de una mujer que se halla en una relación violenta y abusiva y quiere salirse. Entonces nosotros la protegemos hasta que esté libre y encuentre un apartamento”.

Otras de las organizaciones que se hicieron presentes son la Fundación Icla da Silva, Share Cancer Support, la Secretaría Nacional del Inmigrantes de Ecuador, el Centro de Control de Envenenamiento, el Centro del Sida del Condado de Queens, Banco del Austro, Life Quality Project Inc., Taller de Arte Infantil, Taller de Nutrición y el Programa Single Stop.

“Las personas que acuden a mí oficina pueden recibir cupones de alimentos y Medicaid sin necesidad de ir a un hospital y muy pronto tendremos una unidad móvil”, dijo Sandy Moya de Single Stop, cuya oficina esta localizada en el 103-24 de la avenida Roosevelt, en el cuarto 306.

Norma Rupit, de la Farmacia Nacional de la calle 101 y la avenida Roosevelt, se subió a la tarima a hablar de los descuentos que tienen para las medicinas de los ancianos y de la buena atención. “Aceptamos todos los seguros y los esperamos”, dijo Rupit. El propietario de la Farmacia Nacional, Edward Suley, dijo que se está posesionando en la comunidad latina de Queens y que por eso ofrecen exámenes de sangre y de azúcar gratis en la droguería. “Tenemos siete empleados que viven en esta comunidad y servimos a la gente que no tiene Medicaid o Medicare. Nuestros clientes son mayormente ecuatorianos, dominicanos, mexicanos y colombianos”, concluyó Suley.

Javier Castaño

Mi turno

BAJAR DE PESO ES LA PRIORIDAD

El Comisionado de Salud del estado de Nueva York escribió en exclusiva un artículo para QueensLatino.com sobre la responsabilidad de los padres latinos para obligar a sus hijos a comer mejor y hacer ejercicio.

Richard F. Daines

Dr. Richard F. Daines, comisonado de salud del estado de NY.

Desde hace tres décadas la obesidad ha afectado a un número creciente de niños en los Estados Unidos, y en años recientes ha alcanzado proporciones de epidemia particularmente entre los jóvenes hispanos y afro-americanos.

Las estadísticas revelan que en el estado de Nueva York el 18.1 % de los niños hispanos entre dos y cinco años son obesos, comparados con el 12.9 de los afro-americanos y el 12.3 % de los blancos no hispanos. Entre los alumnos de secundaria, las cifras son 13.7 % para los e hispanos, 13.0 para los afro-americanos y 9.9 % para los niños blancos no hispanos.

Como también demuestran las estadísticas, en la mayoría de casos los niños obesos se convertirán en adultos obesos, con mucho mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas evitables como la diabetes tipo 2, afecciones del corazón, asma, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Dado que presentan las tasas más altas de sobrepeso y obesidad, los niños hispanos en especial tienen un riesgo mayor de contraer diabetes tipo 2.

Los dos principales factores que contribuyen a la obesidad son la nutrición deficiente y la falta de actividad física. Sin embargo, diversas investigaciones demuestran que el consumo excesivo de calorías es causante de al menos 80 % de los problemas de obesidad. Hoy en día consumimos tantas calorías diariamente que es prácticamente imposible quemar esas calorías por medio del ejercicio físico.

Un motivo de especial preocupación es el consumo creciente entre los niños y adolescentes de gaseosas y otras bebidas azucaradas. No creo que muchos padres permitirían que sus hijos comieran un algodón de azúcar todos los días, ¿pero sabían que las gaseosas y el algodón de azúcar tienen aproximadamente el mismo valor nutritivo? Las gaseosas son azúcar líquido con un poco de sabor añadido. Si no se logra quemar por medio de actividad física, dentro del organismo el azúcar se convierte en grasa.

Cada año la industria de las gaseosas gasta cientos de millones de dólares haciendo publicidad y mercadeo de las bebidas azucaradas. Les recomiendo a los padres que desconfíen de la publicidad que muestra a personas esbeltas y sexys tomando gaseosa. Y cuidado con aquellos trucos de mercadeo en los sitios de comida rápida que ofrecen gaseosas de tamaño gigante por un dólar o menos. Les puedo asegurar que el costo para su salud va a ser mucho más alto.

Actualmente los niños pasan mucho más tiempo en actividades sedentarias como mirar televisión o jugar en el computador y menos tiempo en actividades físicas al aire libre. Nuestros hábitos alimenticios también han cambiado y muchas familias ocupadas optan por comidas de los restaurantes de comida rápida mientras cada vez menos familias se reúnen alrededor de la mesa para compartir una comida casera. Las comidas rápidas pueden causar aumento de peso rápidamente ya que son altas en azúcar y grasas y bajas en valor nutritivo. Necesitamos recuperar la tradición de las comidas preparadas en casa y que incluyan frutas frescas y verduras. En lugar de consumir gaseosas con grandes cantidades de azúcar, es necesario que tomemos más agua y leche baja en grasas.

Todos tenemos una responsabilidad para frenar e invertir las tendencias de esta epidemia de obesidad que amenaza con acortar la vida de nuestros hijos en comparación con hace sólo una década. Las personas moderadamente obesas tienen una expectativa de vida entre dos y cinco años más corta que aquellos que no lo son, mientras que para los individuos severamente obesos pueden ser hasta de 20 años menos.

A nivel del gobierno estatal venimos trabajando para implementar programas e iniciativas que aumenten las oportunidades de que los neoyorquinos participen en más actividades físicas e ingieran más comidas saludables. Debemos concentrarnos más en una alimentación sana y estilos de vida más activos en nuestros hogares, escuelas, centros de salud y la comunidad en general.

Como la obesidad infantil afecta de manera desproporcionada a los niños hispanos, los padres, educadores y líderes comunitarios en Queens y en todo el estado de Nueva York tienen un importante papel para proteger de la obesidad a nuestras comunidades y nuestros niños. Los hábitos alimenticios comienzan en casa y los padres pueden hacer mucho para prevenir la obesidad dando a sus hijos alimentos sanos, estimulando la actividad física y dando un buen ejemplo.

Quiero urgir a los padres y los educadores de la vibrante comunidad hispana de Queens a que tomen acción para combatir la epidemia de obesidad infantil y a que se conviertan en modelos de comportamiento saludable para el bien de las jóvenes generaciones, nuestros futuros líderes.