Por Mauricio Hernández

Bonita, sencilla, amable y muy inquieta. El último adjetivo lo lleva Karol Roldán en la sangre, una joven latina que después de dos años de ausencia en las competiciones de motocross quiere volver a las pistas tras romperse en tres partes la clavícula. “Como en todo deporte, me fue bien y a veces no tan bien, pero el motocross es un estilo de vida y siempre voy amar este deporte”, dijo Roldán. Compitió en 85 cc., en la categoría Girls, que va de los 9 a los 13 años.

“Me he caído muchas veces, pero siempre me he vuelto a levantar y he continuado”, dijo esta latina de Nueva York. “Los doctores me han dicho que nunca voy a estar bien de la clavícula, pero tras dos años sin competir, voy a regresar”. A los 19 años, quiere volver a las pistas, ahora en una Yamaha 250 cc., con el 30 en el chasis, que es el número de la suerte de la familia.

“Siempre vamos con toda mi familia, que me ha apoyado en este deporte. Me llevo muy bien con mis padres, somos los mejores amigos. Les agradezco mucho por ayudarme económicamente y emocionalmente a seguir con mis sueños”, dijo Roldán, que fue Miss Niña Ecuador en 2008 en Nueva York y ocupó el tercer puesto en Miss Niña Elegancia.

A los 11 años tuve la experiencia de competir en el Este de los Estados Unidos, desde Massachusetts hasta a Florida. Y fue en 2011 cuando la joven ganó el Extreme Motocross series, regional y qualifier para Loretta Lynn’s. Después vino el accidente donde se fracturó la clavícula.

Roldán recuerda que cuando competía con los hombres, algunos se ‘estresaban’ cuando los pasaba. “Recuerdo que en una vuelta donde no era necesario acelerar, levantaron tierra con la rueda trasera y me hicieron caer”.