El jornalero Roberto Calvario esperando por trabajo en un parque de Woodside, Queens. Foto Danny Mendoza

En las afueras del parque de la calle 69 y Woodside se hallaba Roberto Calvario vestido con una chaqueta ligera de jean. Lucía impaciente. Esperaba por un señor que le ofreció contratarlo para arreglar el sótano de su casa en Long Island.

“El tiempo que llevo acá siempre he trabajado en construcción”, dijo Calvario, de 58 años.  Calvario lleva 19 años viviendo en Nueva York, tiene 3 hijos que viven en México y dependen en parte de las remesas que les envía. “Los tres están casados y tengo 8 nietos, pero aún los ayudo”.

“Empecé de ayudante de construcción y ahora trabajo hasta en demoliciones”, dijo Calvario, quien afirma que encontró la oportunidad de trabajar en el gremio de la construcción por medio de amistades.

“Yo tengo la licencia de OSHA que saqué en una de esas agencias que ayudan a las personas”, dijo Calvario. En un principio conseguía sus trabajos en las agencias de empleo, “pero se tiene que pagar” y prefiere pararse como jornalero en las afueras del parque para encontrar sus trabajos. “No me puedo quejar con lo que me pagan porque me alcanza para vivir”.

Calvario afirma que en estos días está un poco lento el trabajo y que “por eso me las rebusco acá”. Dijo que nunca se ha sentido explotado y jamás lo han estafado. “Algunos dicen que no les han pagado trabajos pero a mí nunca me han estafado”.

Calvario afirma que no cualquier persona puede trabajar en construcción. “Es un trabajo para los que no le temen a nada y nosotros somos los que construimos las casas y edificios de esta ciudad”. Dijo que también ha trabajado en restaurantes, aunque se decidió por la construcción porque le da más dinero.

“El mexicano es muy trabajador y el presidente siempre le está tirando a los mexicanos”, dijo Calvario refiriéndose a las palabras del presidente Donald Trump, quien ha dicho que los mexicanos son “hombres malos”.

En su tiempo libre prefiere jugar al fútbol. “Me gusta cocinar comida mexicana tradicional, pollo con salsa picante”, dijo Calvario con orgullo.  Es soltero y vive solo en Queens.

Danny Mendoza

Más de 35 obreros tomando clases de OSHA en el Centro Comunitario Andino, patrocinado por la firma de abogados William Schwitzer. Foto Javier Castaño