Jeffrey Epstein luego de ser arrestado por tráfico sexual.

La muerte del millonario Jeffrey Epstein el sábado pasado en una cárcel federal de alta seguridad en el bajo Manhattan sigue sorprendiendo. La autopsia del médico forense revela que varios huesos de su cuello están fracturados. Alguien lo estranguló. Que se haya ahorcado es una posibilidad más remota porque el cuerpo de Epstein, acusado de tráfico sexual y violación de menores, no estaba colgado.

Los encargados de su vigilancia, para que no se suicidara, ya fueron asignados a otros trabajos. Como si esto fuera poco, en su mansión de Manhattan apareció una pintura del expresidente Bill Clinton vestido de mujer. Y en su mansión de Massachusetts se está escondiendo una gran amiga de Epstein que al parecer conoce todos los detalles de la vida de Epstein, quien se relacionaba con políticos y personas de mucho poder en esta nación, incluyendo al presidente Donald Trump.

Las fracturas de Epstein pueden ser de alguien que es estrangulado o ahorcado, pero eso está por esclarecerse. Recibió ayuda en la cárcel, fue trasladado a un hospital y murió. El Departamento de Justicia y el FBI están investigando esta muerte.

El multimillonario ya tuvo que ser atendido el 25 de julio después de ser hallado semi inconsciente y con marcas en el cuello, también dentro de su celda.

Epstein fue imputado por tráfico sexual de menores y conspiración tras la aparición de nuevos testimonios que le situaban como cabecilla de una “vasta red” de explotación de menores desde sus mansiones en Manhattan y Florida entre 2002 y 2005.

Anteriormente había estado bajo investigación por parte de las autoridades federales y locales por delitos sexuales contra niñas menores de edad, en un caso que provocó la dimisión el mes pasado del secretario de Trabajo de Estados Unidos, Alex Acosta. Acosta resignó de su cargo tras darse a conocer que, durante su etapa como fiscal en Florida, alcanzó un acuerdo secreto para reducir una sentencia contra Epstein.

La bancada demócrata en el Congreso, comenzando por la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, reprochó a Acosta su participación “en un acuerdo poco razonable, que impidió que se hiciera justicia para sus jóvenes víctimas”.

El acuerdo fue alcanzado en 2008 y permitió a Epstein tras declararse culpable a cambio de una condena de 13 meses de prisión por fomentar la prostitución, que cumplió en forma de trabajos comunitarios desde su oficina. Acosta mantuvo que, de no haber alcanzado este acuerdo, Epstein muy probablemente habría acabado en libertad.

El caso permaneció enterrado hasta que el «Miami Herald» publicó en noviembre del año pasado un artículo que detalló el pacto alcanzado entre Epstein y la Fiscalía. Junto a la aparición de los nuevos testigos, el multimillonario fue finalmente detenido e imputado.

La pintura de Bill Clinton

Jeffrey Epstein tenía colgada en su mansión de Manhattan una pintura al óleo de su amigo, el ex presidente Bill Clinton, con un vestido azul de mujer y tacones rojos, simulando a Mónica Lewinsky y descansando en una silla en la Oficina Oval, informaron fuentes policiales.

Pintura de Bill Clinton vestido de Monica Lewinsky, quienes tuvieron una relación sexua cuando fue presidente de EE.UU.

“Estaba colgando allí prominentemente, tan pronto como entras, en una habitación a la derecha”, dijo una fuente a New York Post. “Todos los que lo vieron se rieron y sonrieron”.

Pero la extraña decoración del hogar no se detuvo allí. Epstein, de 66 años, también tenía un maniquí colgando del techo, vestido con un traje de novia, encima de una escalera, agregó la fuente.

Otra mujer que visitó la casa valorada en $56 millones de dólares confirmó la existencia de la pintura de Clinton al Daily Mail, pero no mencionó el maniquí.

Una pieza llamada “Parsing Bill” fue pintada y vendida por Petrina Ryan-Kleid, una artista con sede en Nueva York. La pintura dentro de la casa de Epstein parece ser la misma.

La familia Clinton no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.

La amigota de Epstein

Ghislaine Maxwell, la amiga del multimillonario Jeffrey Epstein, se mantiene recluida en una mansión de $3 millones de dólares localizada en Massachusetts en medio de la controversia pública tras la muerte del financiero en una cárcel de Nueva York.

El Daily Mail reportó esta semana que Maxwell, a quien se le señala por facilitarte acceso a Epstein a menores como parte de una presunta red de esclavas sexuales que mantenía, reside en el lugar con su pareja, el CEO Scott Borgerson, de 43 años.

La mansión de la socialité británica, de 57, se encuentra en una zona privada de Manchester-by-the-Sea.

En este video se afirma que cuatro mujeres ayudaron a Jeffrey Epstein a reclutar jovencitas para tener relaciones sexuales con el multimillonario y también satisfacer a varios «amigos importantes». Las víctimas ahora está demandando y buscando compensación financiera con base en las propiedades de Epstein.

“Ella se ha vuelto muy hogareña, rara vez se aventura. Ella es la antítesis de la mujer que viajaba extensivamente y festejaba constantemente con Epstein”, dijo una fuente cercana a Maxwell al referido medio.

A pesar de que la prensa ha intentado contactar a la mujer en varias ocasiones, ni ella ni sus abogados han respondido a llamadas recientes.

De manera extraoficial, Maxwell también ha sido vinculada sentimentalmente con Epstein.

Documentos judiciales develados el viernes pasado, solo horas antes del fallecimiento del inversionista, indican que Maxwell sirvió como la “madame” en el alegado esquema de trata sexual de menores.

También se indica que habría participado en tríos sexuales con algunas de las víctimas.

Previamente, la mujer ha negado haber sido parte de alguna acción ilegal.

La mansón, 25 millas al noreste de Boston, es una estructura colonial de tres pisos con cinco habitaciones y terrazas a vuelta redonda.