Después que el presidente Trump quedó libre de su proceso de destitución (impeachment), los demócratas quedaron tendidos en la lona, la congresista Pelosi no supo reaccionar y las primarias demócratas en Iowa fueron un desastre. ¿Podrá alguien ganarle a Trump en las elecciones del próximo noviembre?

En 1999, Bill Clinton derogó las regulaciones bancarias que garantizaron 66 años de estabilidad financiera, y dejó a George W. Bush gobernando. En el 2008, antes de Bush terminar, vino la crisis financiera provocada por las desregulaciones de Clinton.

Barack Obama le transfirió una alucinante cantidad de dinero a los bancos que provocaron la crisis, y dejó a Donald Trump gobernando.

      El “impeachment” (destitución) buscaba proteger a Joe Biden, pero los votantes lo rechazaron; votaron por el liberal Bernie Sanders, y el presidente Donald Trump no será destituido.  A la derecha demócrata, le salió el “tiro por la culata”.

La jefa de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, como vieja engreída y malcriada, rompió el discurso de Trump ante el Congreso. Cuando Ud. Rompe algo, es porque no quiere que nadie más lo vea, es porque no puede contradecirlo.

El impeachment y los ataques de derechistas demócratas contra Sanders consolidan la popularidad y posibilidades reeleccionistas de Trump.

La derecha demócrata es muchísimo peor que la republicana.

Los republicanos son honestos, representan a la minoría súper rica, a nadie más. Los demócratas dicen representarnos a nosotros, con un discurso liberal, aplicando políticas draconianas, vendidos a los súper ricos.

Desregulando la banca, Clinton facilitó la más bestial desigualdad económica de la historia. Obama presidió sobre la mayor transferencia neta de capitales de pobres a ricos y deportó tres millones de pobres. Ambos, Clinton y Obama, invirtieron millones para proteger sus imágenes públicas.

La derecha demócrata no quiere a Sanders por “radical”, pero tampoco pueden rechazarlo, porque la mitad de sus seguidores no votará por nadie más.

La derecha demócrata, totalmente desconectada de la realidad, se opone al 85% de los votantes de Iowa que votaron por candidatos que prometen combatir las desigualdades económicas.

Si imponen al ex alcalde neoyorquino Mike Bloomberg, los seguidores de Sanders no votarán por Bloomberg.

Esta insurrección contra los hipócritas derechistas demócratas no se detendrá hasta purgarlos del partido.