Los consultores son parte importante de un negocio.

Esta es una pregunta frecuente de nuestros clientes: “Necesito un consultor”. Para responderla usamos una sencilla analogía.

Una vez le preguntamos a un cliente lo siguiente: Cuando usted escucha un ruido en su carro, ¿sabe con seguridad qué es lo que está pasando? El cliente nos dice: “No, a veces supongo, pero no sé exactamente”. Le hicimos otra pregunta: ¿Y en ese momento a quién llama? “A un mecánico”, nos respondió.

Seguimos preguntando. ¿Pero usted llama a cualquier mecánico? Nos dijo: “¡No! A uno de confianza, que yo sepa que conoce bastante de carros y si se ha especializado en la marca de mi carro mejor; también tomo en cuenta que no me haga perder tiempo y dinero inventando y probando, porque lo que yo necesito es el carro funcionando para mi trabajo”.

Le preguntamos: ¿Y por qué por un simple ruido hace todo esto? Nos contestó: “Porque a veces un ruidito es la señal que uno escucha, pero puede estar pasando algo más grave que por no atenderlo a tiempo, me puede dejar parado”.

A lo cual nosotros respondemos: Un consultor organizacional es esa persona a la que las empresas o los líderes llaman porque están escuchando ruidos -que por lo general son ruidos que no les gustan- en sus activos más importantes: las personas, las relaciones y los equipos de trabajo. Y como no saben bien que está generando el ruido ni cómo repararlo, llaman a un experto en la materia que puede decirles con precisión, profundidad y en corto tiempo lo que puede estar ocurriendo.

Además, ese experto les ofrece herramientas que pueden ser adaptadas a la cultura de trabajo de su organización (marca de su carro) y se asegura de estar montado con ellos en el carro hasta garantizar que el ruido se ha eliminado, fortaleciendo la confianza de que está manejando su vehículo (empresa, equipo o tu gestión como líder) de forma segura y puedan de ese modo llegar más lejos y en menos tiempo a sus objetivos. El especialista no solo ayuda a resolver el problema sino también enseña cómo resolver fallas menores para que no se presenten de nuevo.

Y ya para finalizar, le preguntamos al cliente: ¿esta analogía fue útil para entender nuestro rol de consultores? El cliente respondió que nunca antes lo había visto así y que quería que conversáramos acerca de un fuerte ruido que estaba escuchando hace un tiempo en su equipo de vendedores y que estaba afectando el clima laboral y la atención a los clientes.

La consultoría se usa en distintas áreas de negocio para aprovechar los conocimientos, habilidades y competencias personales y profesionales de un experto. Esto le permite ampliar la posibilidad de incrementar tu productividad en menor tiempo y esfuerzo.

Liliana Torella y Dayana Cabeza

Consultoras empresariales

Begrowth Consulting

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