Esta pareja de desamparados vive en un hotel de Manhattan desde abril de este año. Foto THE CITY

La pandemia ha matado gente y ha herido de gravedad a la industria hotelera de la Gran Manzana. Miles de hoteles dejaron de funcionar por la falta de turistas y 60 se convirtieron en refugios para desamparados. Cuando el Coronavirus estaba en su pico el año pasado, el centro de Manhattan parecía una zona de desastre.

Los teatros de Manhattan han comenzado a reabrir y los turistas han empezado a regresar, pero no al nivel deseado por esta industria. En el mes de mayo de este año había 67% menos de turistas hospedados en hoteles que en el 2019.

La industria de la aviación, que también ha sufrido con la pandemia, tampoco ha regresado a los niveles del 2019. Muchos vuelos internacionales son limitados porque en algunos países hay restricciones para evitar los contagios.

De varios países del mundo vienen turistas a vacunarse, incluyendo latinoamericanos. Esto ha ayudado un poco a incentivar el turismo y la capacidad hotelera.

Los expertos estiman que la ciudad de Nueva York se recuperará en el 2025, a pesar de los esfuerzos de la administración del alcalde Bill de Blasio, quien ha dispuesto de 30 millones de dólares para invertir en turismo y contratar a 10.000 personas con el fin de “embellecer a Nueva York”.

Las pequeñas empresas, incluyendo hoteles y restaurantes, también pueden acceder a préstamos y dinero que no tienen que pagar. Deben demostrar que han perdido dinero como consecuencia de la pandemia y que están dispuestos a mantener a sus empleados.

Estas son las 10 ciudades estadounidenses más afectadas por la crisis del Coronavirus, en este orden: San Francisco, Boston, Washington DC, Nueva York, Chicago, Seattle. Minneapolis, Filadelfia, New Orleans y Oahu Island. Los Angeles está en el puesto 16 y Miami en el 25.

La crisis ha sido catalogada como “depresión”. Otras ciudades están en “recesión”. Es decir, no hay ciudad que se salve de esta crisis económica mundial.

“Necesitamos que las fronteras internacionales se vuelvan a abrir para viajar. La seguridad y la protección también son un problema. La atmósfera debe cambiar”, dijo Vilay Dandapani, presidente de la Asociación de Hoteles de la ciudad de Nueva York.