Betsy Leites en la panadería La Gran Vía Bakery. Foto Javier Castaño

Los hermanos Betsy Leites y Royd Leyva están siguiendo la tradición de sus abuelos cubanos que abrieron la primera panadería (bakery) en Brooklyn el 20 de enero de 1978. El abuelo panadero Armando Leyva tiene ahora 99 años y pregunta cada día por el negocio. La abuela se llama Addy Leyva.

La Gran Vía Bakery comenzó a atender hace 41 años en Sunset Park, Brooklyn, y este año abrió sus puertas en Jackson Heights, Queens. En la avenida Roosevelt y la calle 78. “Luego de mis abuelos vinieron nuestros padres Armando y Loreley Leyva, y ahora nos toca a nosotros seguir adelante con el negocio. Mi mamá era la que decoraba los bizcochos y ahora soy yo”, dijo Leites, quien está al frente de la panadería en Queens.

Parte del éxito de La Gran Vía Bakery es que han sabido adaptarse a los cambios poblacionales y a las demandas del cliente. “Aunque yo no pienso en nacionalidades, sino en diseñar los mejores bizcochos”, añadió Leites mientras acomodaba algunos panes y galletas de trigo.

Sus clientes son cubanos, colombianos, ecuatorianos, peruanos y uruguayos en su gran mayoría. En la panadería de Brooklyn los clientes son más mexicanos, dominicanos, puertorriqueños y hondureños.

La Gran Vía Bakery de Queens se enfoca en preparar bizcochos, decorarlos y mantener el buen sabor, fresco y blando. A Leites, como a los clientes, le encanta el tres leches, aunque también preparan el cuatro leches y ninguno es empalagoso. Decora los bizcochos con crema blanca, crema de mantequilla, merengue o fondant.

A Leites  no le molesta que hayan otras panaderías en el vecindario porque “la gente siempre ahorra para celebrar el cumpleaños, el bautizo, el aniversario u otra ocasión con comida y un buen bizcocho”.

“El secreto de la buena salud de mi abuelo es que todos los días se toma una taza de café con un dulce”, conluyó Leites.