El líder libio Moammar Gadhafi sobrevivió a un supuesto ataque de aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que alcanzó en la noche del sábado 30 de abril de 2011, en Trípoli, uno de los complejos donde permanecía el líder libio y su esposa, quienes sobrevivieron al ataque, aunque su hijo menor, Saif al-Arab, quien vivía en el lugar, y tres nietos de Gadhafi resultaron muertos.

La información sobre el resultado del ataque fue divulgada por el gobierno de Libia conducido por Gadhafi y no hubo inicialmente confirmación por una segunda fuente. La OTAN no hizo comentarios al respecto, aunque en Bengasi, el bastión de los rebeldes libios se escuchaban disparos al aire en celebración.

El hijo menor de Gadhafi, Saif al-Arab, tenía 29 años y había estudiado en Alemania, era el sexto hijo de Gadhafi y hermano de Seif al-Islam Gadhafi.

Funcionarios libios llevaron a periodistas al lugar del ataque, que había recibido al menos el impacto de tres misiles y dijeron que “el líder está ileso” dijo el portavoz del régimen libio, Moussa Ibrahim. “No fue herido. Su esposa salió ilesa también”, precisó

Ibrahim dijo que el ataque fue un intento de “asesinar al líder de este país”, lo cual según dijo viola las leyes internacionales. Tras el ataque se escucharon intensas descargas de disparos en Trípoli, informa The Associated Press.

Gadhafi había propuesto en las últimas horas un nuevo cese al fuego y negociaciones con la OTAN, aunque nunca cumplió ninguno de los anteriores y sostuvo que “la puerta para la paz está abierta”.

Sin embargo, en declaraciones previas al ataque, autoridades de la OTAN dijeron que “es necesario ver hechos y no palabras”, por parte de Gadhafi.

Los rebeldes tampoco se mostraron dispuestos a negociar y dijeron que sólo depondrán las armas cuando Gadhafi y sus hijos abandonen el poder, “la única solución es que Gadhafi abandone Libia”, dijeron.

Voa