
El escritor chileno Gustavo Gac-Artigas. Foto cortesía
Por Plinio Garrido —
En la celebración del mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos, que va del 15 de septiembre al 15 de octubre, El Centro Cultural Hispano/Latino de Nueva York anuncia la 17ª versión de su Feria del Libro en el condado de Queens, los días Viernes 6. Sábado 7 y Domingo 8 de Octubre del 202. Lugar: Reinaissance Charter School. 35-59 81st Street. Jackson Heights NY 11372
En las 16 versiones anteriores, los organizadores de este evento cultural comunitario se han esmerado en destacar a figuras relevantes de la Literatura Latina en este gran país, a quienes dedican el evento. Algunos de ellos son los escritores Julia Alvarez, de origen dominicano y quien, entre muchas otras obras es autora de las novelas ¨De cómo las muchachas García perdieron el acento” y “En el tiempo de las mariposas”; Junot Díaz, dominicano-estadounidense, ganador del Premio Pulitzer por su libro “La maravillosa vida breve de Oscar Wao”, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts y presidente del Premio Pulitzer; Gregory Rabassa, catedrático de importantes universidades en EE.UU y traductor principal de la ficción de América Latina , como la novela, “Cien años de soledad”, del colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, 1982.
La Feria del Libro Hispano/Latino de este 2023 está dedicada al escritor chileno Gustavo Gac-Artigas, quien vive en EE.UU. desde 1992. Exiliado en Paris desde 1973
Gac-Artigas es un novelista, dramaturgo y hombre de teatro. Exiliado en Francia desde 1973, tras ser expulsado de su tierra natal, como consecuencia del golpe de estado de Augusto Pinochet. En París tuvo una intensa y continua actividad artística. Vivió además en Holanda y Puerto Rico. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y colaborador de Le Monde Diplomatique, edición chilena.
Su poesía ha sido publicada en numerosas revistas y antologías en los Estados Unidos, Francia y Latinoamérica y traducida al inglés y al francés. Gac-Artigas ha sido receptor de múltiples premios en los géneros literarios que domina, en latitudes diferentes.
A continuación, la entrevista recientemente realizada a Gustavo Gac-Artigas, el autor a quien le dedican la 17ª Feria del Libro Hispana/Latina de Queens, Nueva York.
¿Cómo se siente?
Gracias, para mí es un honor, y una alegría el que la Feria Internacional del libro Hispano/Latino de Queens me haya dedicado su decimoséptima edición. En las ferias y festivales se da ese momento tan especial de encuentro, o desencuentros, entre el escritor y el lector, momentos de preguntas y posibles respuestas, momentos de explorar la escritura, el oficio de escritor.
No he tenido el placer de leer tus escritos, tus libros, espero poder hacerlo. ¿En qué espacio conceptual, de corrientes, estilístico, de influencias, de visión de sociedad podríamos ubicar o reconocer tu obra?
No me corresponde ubicarme en una corriente, un estilo, esa es tarea del académico, del crítico, pero sobre todo del lector. El ser hombre de teatro, novelista, poeta que escribe artículos de opinión en diversos medios, hace que mi escritura se nutra de diferentes fuentes. Fuentes que en el fondo que se encuentran en una, el ser humano y sus circunstancias, en una sociedad que busca uniformar el pensamiento, uniformar para no pensar, para entregar un camino por la elite fijado. Se nutre de los libros leídos en mi infancia, en mi juventud, en mi madurez, se nutre de los bosques salvajes en el sur de Chile, en Temuco, o de los adoquines por mil veces hollados por los juglares en las senderos de Europa. Ambos caminos, me entregan una historia. Se nutre del dolor, el mío y el ajeno, de las alegrías de un pueblo cantando, de los muros contando la historia en los murales de Chile durante el gobierno de Salvador Allende, mi gobierno. Se nutre del perfume de la primavera en Praga en el 68, se nutre del hedor de la entrada de los taques del pacto de Varsovia para aplastarla. Como todo escrito se nutre de la realidad y de la fantasía, de sueños y realidad.
¿Te afecta y está presente en tus historias —sin importar el género—, el hecho acontecido, la realidad, la cotidiana, lo que nos pasa a los humanos como individuos, como seres sociales
Conocí el horror y aprendí que el horror no tiene límites, escribí poemas en la prisión, poemas que desparecieron en las hogueras del miedo, no fueran a caer en manos de los censores de la muerte. Conocí la palabra hecha personaje y moviéndose en La Candelaria en Colombia, cuando Santiago García me invitó a ser el tercer dios en la Buena alma de Sechuan de Bertold Brecht, la conocí en Doña Rosita la soltera, última obra que viera representada su autor, Federico García Lorca antes de ser asesinado. La puse en movimiento en el Teatro Experimental del Cobre, en el mineral El Teniente de Chile durante la Unidad Popular, grupo conformado por mineros y miembros de sus familias. Conocí mi Latinoamérica, y mi pueblo, conocí el exilio, su dolor y su bálsamo, conocí que tenía que conocer, más allá de mi realidad, conocer la realidad de los otros.

Por lo vivido, lo leído, lo conocido, de lo que te enteras acerca de la literatura escrita por latinos en EE.UU, cómo la ves y qué tanto te reconoces en ella? ¿Es hoy tu ámbito común o te escapas hacia una universalidad?
Soy parte, en el sentido que vivo en los Estados Unidos desde hace 33 años, y ello necesariamente en algún momento te alimenta, ahora esa literatura no es una, es una expresión múltiple, algunas movimiento, como los nuyoricans en Nueva York, otros, escritores cobijados en universidades y repartidos por todo el país, algunos llegados de lejanos países, otros nacidos aquí, llegados de Cuba en tanto refugiados, llegando de Santo Domingo, de Centro América, unos buscando mejores oportunidades, otros huyendo del hambre, de la violencia o de la persecución política. Se llega, por así decirlo, a Nueva York, trayendo una semilla que en este jardín literario se vuelve universal, como lo es en París, en Praga, en Berlín, en nuestros países, si es que se es capaz de romper el pequeño macetero con que llegamos y expandir nuestros escritos para alimentarnos de nuevas tierras, nuevas experiencias. Como en todo jardín existen plantas que florecen, otras que crecen cual flores sin sol, encerradas en un rincón.
Habiendo vivido en muchos, a veces, para mi gusto muchísimos países en los cuales no quise estar, añorando el país dejado atrás, aprendí a romper mis fronteras, a ampliarlas, a seguir un camino que no tiene carteles que me indiquen la vía a seguir. Aprendí a vivir en una eterna búsqueda, un eterno aprendizaje. Aprendí, así lo espero, a romper las barreras que me impusieron durante mi educación formal.
Gabriela Mistral, Neruda, Gonzalo Rojas, Donoso, Nicanor Parra, además de muchísimos otros nombres reconocidos, con Isabel Allende y Roberto Bolaño como una especie de isla, la literatura chilena es una de las más cimeras en las letras de América latina. ¿Existe una generación de relevo que, literariamente, se haya hecho cargo de la tragedia que impuso el golpe de Pinochet y que aplastó a la Democracia y la sociedad chilenas?
Más allá del boom existió una generación que cruzó el desierto, la cordillera, las grandes aguas para llegar a los lectores más allá de nuestras fronteras. Los que nombras, y otros, se alimentaron del desierto, de los bosques salvajes, de los hombres y mujeres humildes de nuestro pueblo, de nuestra historia, de sus luchas, y ello los volvió universales. El golpe quemó libros, encarceló o envió al destierro a escritores, tenían miedo, no del poema, sino de aquellos que leían los poemas, tenían miedo del pensamiento, en el exilio surgieron nuevos escritores, esos que se hicieron cargo del dolor del exilio, algunos no conocieron el horror en carne propia, pero sufrieron las consecuencias de la separación del suelo que los vio nacer, el dolor de sus padres y la familia lejana. Al mismo tiempo en Chile nació una nueva generación, pos golpe. En el 2014 viajé a Chile y fui a la feria del libro en la estación Mapocho, hermosa, los libros escapaban cual vagones de ferrocarril en manos de los lectores, estaban todos, todos los consagrados, algo me faltaba. Fui a una Feria del Libro de las editoriales independientes, al aire libre, en pequeños stands improvisados, frente a ellos jóvenes escritores, escritoras, esperando, leyendo, esperando al lector. Me alegré, sí hay una nueva generación, la sin miedo, la que va más allá de la tragedia y escribe su propio camino. No olvidan, pero no viven en el pasado.
Vivimos un momento en el que más libros se imprimen en el planeta. Amazon reina en el mundo con el 40%. Paradójicamente, la disminución de lectores de libros es crítica; sube la edad del lector, que de paso no deja de morir sin que le nazca un reemplazo, pues el niño que nace hoy, acaso no llegue a saber lo que es un libro. ¿Cómo miras y como calificas esta realidad?
La miro con horror, duele el ver que una gran mayoría de niños en nuestras escuelas, en tercer grado y en la escuela superior no entienden lo que leen, no son capaces de escribir lo que sienten.
No es solamente Amazon, son las grandes editoriales que ponen barreras al camino, que deciden por el que lee, deciden el qué leer ocultando el porqué deciden por nosotros. No es solamente el comercio, y es en el fondo el comercio, la avaricia, es el formar seres que acepten, que no cuestionen, que no propongan, borregos destinados al matadero del mercado del trabajo.
¿Qué estimas, va a significar la Inteligencia Artificial para el acto, o el quehacer creativo, el oficio de escritor? Los más escépticos de que algo bueno salga de esto, apuntan a que será como la guadaña de la muerte.
No soy escéptico, soy un eterno optimista. ¡Borges, la biblioteca universal! Sin embargo, me preocupa el bibliotecario, me desafía, busca guiarme, sin embargo hay que saber perderse siendo uno el que escoge el camino para explorar y no falsos carteles.Yo escojo mis libros, mis preguntas, yo desecho las respuestas o las almaceno como otro bosquejo en la búsqueda de mi respuesta.. La IA busca aparentar sentimientos, pero el corazón no existe, la voz, el tuteo, el conversar ponzoñoso que te envuelve, existe. Blacamanes vendiendo una serpiente, vendiendo una falsa creatividad, el jarabe mágico que desatará la palabra. Me preocupa su incidencia en el análisis que no implica la lectura, me refiero a su incidencia en la educación donde si ya no se lee se puede delegar el análisis, el pensamiento a la IA en lo que sería una doble muerte, la del escritor y la del lector.
De regreso a lo que eres, a lo que has hecho, a los múltiples logros como escritor, poeta, dramaturgo, a los reconocimienrecibidos, acumulados, ¿qué haces hoy? ¿Hacia dónde proyectas tu actividad creativa?
Para ser honestos aún no sé quién soy, y me busco, he leído pero sobre todo escuchado a otros escritores en la Biblioteca del Congreso en DC, en Miami, en París, en Bogotá, en Santiago de Chile, en Róterdam, en Sofía, en Djenduba, en Huehuetenango, en Turrialba, en Nueva York y todos ellos me ayudan a buscar renovarme en la escritura. Las ferias, festivales, honores quedan atrás, no desaparecen, humildemente ocupan el lugar que les corresponde, ayudan a la cimiente si se disuelven en la tierra en que vivimos. Hoy escribo, continúo en lo mío, tengo varios poemarios en espera de ser traducidos, algunos de ser editados, cada día representa un hito en mi escritura, hasta que olvide la primera letra y con ella mi última palabra.


