
Cuando cuidamos nuestro corazón, también estamos protegiendo nuestra familia y comunidad. Foto Dreamstime
Febrero es un mes corto, frío y muchas veces acelerado. Pero también es un mes muy importante para la salud, porque se celebra el Mes de la Salud del Corazón. Y cuando hablamos del corazón, no hablamos solo de un órgano: hablamos de la vida, de la familia, del futuro y de todo lo que aún queremos vivir.
En nuestra comunidad latina, las enfermedades del corazón siguen siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte. La buena noticia es que muchos de los factores de riesgo se pueden prevenir con pequeños cambios diarios, sin necesidad de grandes sacrificios ni gastos.
Cuidar el corazón empieza por lo básico. Comer más alimentos frescos, frutas, vegetales, frijoles, lentejas y reducir el exceso de sal, frituras, carnes rojas, comida industrializada y azúcares añadidos. No se trata de dejar nuestras comidas tradicionales, sino de prepararlas de forma más consciente: menos sal, menos aceite, más verduras, más porciones hechas en casa.
El movimiento también es clave. No hace falta ir al gimnasio. Caminar 30 minutos al día, bailar en casa, subir escaleras o salir a dar una vuelta al parque ya cuenta. El cuerpo agradece cualquier movimiento, especialmente el corazón.
Otro punto importante es el estrés, algo muy presente en la vida de muchas familias inmigrantes. El estrés constante eleva la presión arterial y afecta directamente al corazón. Tomarse unos minutos al día para respirar profundo, estirarse, rezar, meditar o simplemente sentarse en silencio puede marcar una gran diferencia.
Y no olvidemos las visitas médicas. Revisar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre es una forma de cuidarnos y cuidar a quienes nos necesitan. Muchas veces evitamos ir al médico por miedo, falta de tiempo o por no tener seguro, pero la prevención siempre es más sencilla que el tratamiento.
Este febrero, la invitación es clara: escuchemos a nuestro corazón. No solo cuando duele, sino todos los días. Cuidarlo es un acto de amor propio y también un acto de amor hacia nuestra familia y nuestra comunidad.
Pequeños cambios, hechos con constancia, pueden salvar vidas. Empezar hoy siempre vale la pena.
Paola Angel en Instagram: Health.Coach.Paola

