16 empleados de Duane Reade de Maspeth, Queens, demandaron porque la farmacia puso una cámara de video en el baño. “Nos querían observar con los pantalones abajo”, es el argumento de los demandantes.

Los representantes de la farmacia dicen que la demanda de 110 millones, presentada en la corte suprema de Brooklyn, no tiene fundamentos legales.

“Que alguien quiera filmar a otras personas mientras hacen sus necesidades en el baño es peor que cualquier acto de decencia”, dijo el abogado Adam Thompson.

Al parecer la cámara fue puesta por un guardia de seguridad en un lugar escondido del sistema de ventilación de la farmacia para atrapar a los empleados que roban objetos y los esconden en su cuerpo.

Los empleados que demandaron, entre quienes se hallan varios latinos, dijeron que la cámara fue hallada por primera vez en el 2008. Hubo quejas, pero la administración de la farmacia dijo que no se preocuparan, que dejaran pasar el incidente, y que serían despedidos si reclamaban.

“Ví la cámara y me quejé, pero me dijeron que no estaba funcionando, pero sí funcionaba”, dijo Aldo Chumpitaz, quien fue despedido al año siguiente, al parecer por un incidente diferente.